NEURODERMATITIS

 

La Dermatitis Atópica, también llamada neurodermatitis, es un padecimiento crónico y recurrente de la piel que se caracteriza por lesiones con enrojecimiento, prurito intenso, y frecuentemente resequedad en diferentes partes del cuerpo, que se presenta en episodios agudos , por tiempos e intensidad variables, y generalmente también con períodos "sanos" de duración variable. Además se caracteriza por manifestar una reactividad muy alta de la piel a estímulos físicos e irritantes directos, y una mayor susceptibilidad a cierto tipo de infecciones cutáneas (como los hongos ó el estafilococo). Las personas con Dermatitis Atópica son, en resumen, "muy delicadas" ó "sensibles" de la piel. Anteriormente, se conocía a éste padecimiento como "Neurodermatitis", ya que se demostró que éste tipo de piel tiene una reacción anormal en ciertos reflejos cutáneos, debido a alteraciones en las terminaciones nerviosas sensitivas, que normalmente controlan, por ejemplo, la sudoración, la dilatación de los capilares ó la secreción de las glándulas sebáceas de la piel. Desgraciadamente, ésto ha originado que se malinterprete como un padecimiento de origen psicológico ó "nervioso", y que, aún hasta la fecha, muchos de éstos casos se manejen inadecuadamente con sedantes, psicoterapia, etc

 

¿Qué peligros tiene? ¿Es hereditaria? ¿Qué la predispone?

 

Se ha podido demostrar una tendencia genética heredable en éste padecimiento, frecuentemente ligado a otras enfermedades, como el asma bronquial y la rinitis alérgica. Debido a lo anterior, se ha podido demostrar la participación de reacciones alérgicas como causa de la gran mayoría de los casos con éste padecimiento, aunque tenemos que aclarar que existen muchos otros factores que influyen en la evolución y severidad de la dermatitis atópica.

 

¿Qué síntomas manifiesta?

 

La mayoría de los casos se presentan por brotes agudos de irritación de algunas zonas de la piel, y los sitios afectados varían mucho dependiendo de la edad de la persona afectada. En los lactantes es frecuente en mejillas, frente, pecho, espalda y superficies laterales externas de piernas y brazos y parte interna de muñecas. En niños escolares tienden a aparecer más en los pliegues de la piel de cuello, brazos, y pliegues de rodillas. En la etapa de adulto puede seguir con predominio de pliegues, pero aparecen también en forma de lesiones fijas crónicas en diferentes partes del cuerpo, en el tórax, brazos ó piernas y puede afectar también las manos, sobre todo en mujeres.

 

La característica principal y distintiva de cualquiera de las formas de la enfermedad es el prurito ó comezón, que suele ser intensa y en ocasiones difícil de controlar. Algunas veces éstos episodios ceden solos si no son intensos, y no requieren medicamentos ó cremas especiales, sin embargo, la mayoría de las veces sí se necesitan. Estas recaídas pueden durar pocos días ó mantenerse por tiempos muy prolongados, dependiendo de la causa y de la severidad y extensión de las zonas afectadas en cada caso.

 

¿Cómo se maneja? ¿Como se diagnostica?

 

La terapéutica varía según la edad y el grado de afectación, procurando controlar los brotes y actuando sobre los factores etiológicos y desencadenantes. El principio básico es prevenir el prurito, la resequedad y la inflamación de la piel.

 

El tratamiento

 

El tratamiento en muchos casos es meramente sintomático, ya que ningún tratamiento conocido es curativo.

 

El tratamiento de la dermatitis atópica debe ser integral. Las medidas generales son fundamentales para el éxito del manejo. Se debe evitar el uso de jabones y detergentes, aconsejar que el baño se realice con agua tibia y de manera corta. Aplicar emolientes inmediatamente después del baño, cuando la piel esté aún húmeda. No exponer la piel enferma al sol, evitar cambios bruscos de temperatura, usar ropa de algodón, no aplicar remedios caseros y el uso indiscriminado y sin vigilancia de otros medicamentos y lograr una buena relación con el paciente.

 

Los pacientes mejoran durante el verano, debido probablemente a la humedad relativa más elevada. La transpiración puede provocar prurito, por lo que debe regularse el ejercicio físico y las prácticas deportivas.

 

Se debe restringir el consumo de alimentos alergénicos o histaminoliberadores, los que estén preparados para larga duración y los que tengan colorantes azoicos.

 

La controversia de las dietas de eliminación es grande entre diferentes autores y en términos generales, es en los lactantes en donde deben hacerse ciertas restricciones como evitar huevo, leche entera, cítricos, fresa, chocolate, etc., en menores de un año de edad. De igual forma se debe ablactar al niño lo más tardíamente posible y sostener la alimentación al seno materno, si es posible, por más de seis meses. Las pruebas intradérmicas de alergia no son útiles para el diagnóstico y poco aportan a la terapéutica.

 

¿Qué complicaciones tiene? ¿A corto o largo plazo? ¿Qué órganos se afectan? ¿Sólo la piel?

 

Las más frecuentes son las infecciones sobreagregadas (impétigo secundario), la dermatitis por contacto y el corticoestropeo que produce dermatitis atópica eritrodérmicas de muy difícil manejo.

 

Las infecciones virales que se presentan en pacientes atópicos incluyen al herpes simple, la vaccinia, verrugas vulgares y molusco contagioso, principalmente. La infección viral más frecuente es el herpes simple, el cual puede extenderse localmente o diseminarse, produciendo la erupción variceliforme de Kaposi,que incluso puede llevar a la muerte al paciente si no es tratada oportunamente con aciclovir. Las infecciones por hongos son tres veces más frecuentes en pacientes con dermatitis atópica que otras personas.