FOBIAS

 

La fobia es una formación defensiva que transforma la angustia en miedo, concentrándose el sujeto en un objeto específico. Según J. Lacan, esta defensa se pone en evidencia frente a la estructural falla simbólica de la función paterna (no del padre). La intervención clínica del psicoanálisis no apunta a desensibilizar al sujeto ni a explicarle las causas de sus padecimientos, sino que intenta brindar un espacio de análisis para abordar las significaciones anudadas al objeto fobígeno.

 

El psicoanálisis aborda también la fobia como histeria de angustia (para diferenciarla de la histeria de conversión)  pero no deja de referirse simplemente al término fobia. Así desconfía de las terapéuticas que intentan agrupar a las personas según los objetos fobígenos (trenes, aviones, perros, altura, comidas, etc) sino que considera a la fobia como un síntoma estructural.

 

 Consiste en un temor intenso y persistente, que es excesivo e irracional, desencadenado por la presencia o anticipación de un objeto o situación específicos. Por ejemplo: miedo a volar, a la altura, vértigo, precipicios, animales o insectos, ascensores, espacios cerrados (claustrofobia), oscuridad, administración de inyecciones, visión de sangre o heridas, ingerir determinadas comidas o medicamentos, ir al dentista, etc.

 

La exposición al estimulo fóbico provoca casi invariablemente una respuesta inmediata de miedo, que puede tomar la forma de una Crisis de Pánico.

 

La persona reconoce que este miedo es excesivo e irracional pero no puede controlarlo.

 

Las situaciones que provocan fobia se evitan o se soportan a costa de una intensa ansiedad o malestar.

 

Estas fobias interfieren marcadamente con la rutina normal de la persona, con las relaciones laborales (o académicas), familiares o sociales.