Consiste en la emisión de orina de día o de noche en momentos y lugares considerados socialmente inadecuados cuando el niño ya cuenta con una edad suficiente para haber adquirido un adecuado control sobre su vejiga urinaria y sin la existencia de patología orgánica que la determine

 

El DSM-IV la define como: “emisión repetida de orina en la cama o en los vestidos ya sea de forma voluntaria (para los clínicos infantiles esto es trastorno  de conducta) o inintencionada”.

 

Para que sea clínicamente significativo, tiene que tener una frecuencia de 2 episodios semanales durante al menos 3 meses consecutivos, o bien  que provoque malestar social o académico, clínicamente significativos.