CAUSAS DE LA ENCOPRESIS

 

Como sucede con la mayoría de los trastornos infantiles, la etiología es multicausal.

 

Entre los factores determinantes de su aparición se encuentran:

 

-       Factores fisiológicos: asociados al ciclo estreñimiento – ensuciamiento

-       Factores de predisposición constitucional de estreñimiento

-       Factores de aprendizaje: relacionados con la inadecuación del entrenamiento intestinal, temor a la defecación, experiencias o sucesos estresantes, y problemas de conducta.

 

Factores Fisiológicos asociados a la Encopresis Funcional

 

Asociados al ciclo estreñimiento - ensuciamiento.

 

El estudio de las alteraciones fisiológicas se ha centrado en el estreñimiento como explicación causal de la encopresis retentiva. Ahora bien, sólo algunos niños estreñidos llegan a ser encopréticos. Un estreñimiento prolongado incrementa el riesgo de padecer encopresis.

 

Estreñimiento ð se define como la dificultad o demora en el tránsito de las heces

 

El estreñimiento no sólo se refiere a la frecuencia de emisión de las heces, también a la consistencia de ellas ð que, al defecar, sean duras, secas, produzcan dolor o dificultad al expulsarlas, y que también produzca la sensación de que la defecación no ha concluido.

 

El estreñimiento puede producirse aunque el sujeto realice una deposición al día, aunque lo más frecuente es que la deposición se demore días.

 

El estreñimiento funcional se ha asociado a una serie de factores como son:

 

-       la dieta (pobre en fibra, o dieta blanda o excesiva en productos lácteos que reducen la motilidad intestinal).

-       poca ingestión de líquidos.

-       pautas retentivas provocadas por situaciones estimulares (Ej. La vergüenza de usar baños escolares).

-       También puede ser secundario a la ingestión de fármacos, como analgésicos y antipiréticos.

-       También influye el estado emocional del niño.

Factores Conductuales 

 

La encopresis no retentiva se produciría porque el niño no ha adquirido habilidades o requisitos que facilitan la integración de los reflejos defecatorios, o a que los hábitos de aseo no han sido suficientemente reforzados.

 

In estreñimiento demasiado permisivo o inconsistente impide la discriminación e integración de los reflejos fisiológicos retrasando el aprendizaje del control intestinal.

 

El Modelo Conductual contempla la adquisición del control intestinal como una habilidad  compleja de coordinación muscular que se puede aprender cuando el niño ha alcanzado cierto grado de madurez.

 

Conductas Requisito

 

Para que la secuencia de defecación transcurra correctamente tiene que darse las siguientes conductas requisito:

 

1º.  Discriminar las señales corporales que conducen a la defecación

2º.  Retener las heces y encontrar un lugar adecuado para defecar

3º.  Controlar la musculatura abdominal y pectoral para facilitar la expulsión de las heces

4º.  Ser capaz de realizar unas conductas de higiene (saber limpiarse el culete,…).

 

El reforzamiento positivo de cada uno de los pasos de esta cadena de conductas requisito es el elemento responsable del aprendizaje

 

La encopresis no retentiva se explicaría produce porque el niño no ha adquirido los hábitos requisito que facilitan la integración de los reflejos defecatorios o a que los hábitos de aseo no han sido suficientemente reforzados. Un entrenamiento demasiado permisivo o inconsistente impide la discriminación e integración de los reflejos fisiológicos, retrasando el aprendizaje

 

La encopresis retentiva se explicaría por los principios del aprendizaje de evitación. El niño aprende a retener las heces por reforzamiento negativo (para reducir la ocurrencia de una defecación desagradable o dolorosa).

 

Una vez aprendida esta pauta, el niño ante la necesidad de defecar contrae automáticamente los músculos del suelo pélvico, manteniendo el ciclo estreñimiento-ensuciamiento. En la encopresis retentiva el ensuciamiento es involuntario.

 

Determinadas prácticas parentales pueden interferir en el proceso de aprendizaje. Una enseñanza demasiado rígida, coercitiva, o a una edad inapropiada puede ocasionar experiencias desagradables que el niño tratará de evitar, oponiéndose al entrenamiento y aprendiendo pautas retentivas que favorecen el estreñimiento.

 

Modelo de Levine

 

La aportación más interesante de este autor es analizar la influencia de determinados factores de riesgo en 3 períodos evolutivos que considera críticos en la génesis de la encopresis:

 

1er período: 0-2 años. Experiencia temprana y predisposición

 

Determinadas experiencias, como una intervención quirúrgica (para corregir anomalías de nacimiento del tracto gastrointestinal como el ano imperforado), o bien estreñimiento ocasionado por condiciones congénitas (como la motilidad intestinal lenta) o estreñimiento transitorio (pocos líquidos). Cualquiera de estas condiciones que conlleve administración de enemas o supositorios puede ocasionar una sensibilidad especial en el niño que considerará como amenazantes cualquier suceso relacionado con el control intestinal. También una penetración anal en un abuso sexual en la infancia puede producir un Cº Cº aversivo, el cual es un mecanismo inconsciente porque no pasa por la corteza cerebral.

 

2º período: 2-5 años. Entrenamiento y autonomía

 

Los niños que han tenido experiencias tempranas desagradables asociadas a la defecación son más propensos a sentir miedo al water cuando se les enseña el control de esfínteres, y un miedo exagerado favorecería conductas de evitación que conllevan a la retención fecal y oposición a ser entrenados.

 

 3º período: a partir 6 años. Primeros años escolares

 

En este periodo la evitación del baño escolar (puertas sin cerrojos y que no llegan hasta el suelo que impiden la intimidad), la modificación de la dieta (con un exceso de leche, chocolate, bollería industrial), dificultades atencionales y el estrés situacional que la escuela conlleva, son factores de riesgo para el desarrollo de la encopresis.