PIERNAS INQUIETAS:

 

Esta alteración, que es otro tipo de parasomnia, suele venir acompañada con las mioclonías y es muy perturbable para el sueño.  El afectado siente un molesto hormigueo, a veces doloroso, en las piernas que sólo se consigue suprimir cambiándolas de lugar, y es así como un inquieto movimiento impide dormir.  Como consecuencia, al igual que las mioclonías, el afectado se siente muy agotado durante el día a causa de las torturantes interrupciones del sueño impidiendo que se concentre o que su memoria funcione correctamente.

 

La causa se desconoce pero hay una serie de factores que parecen estar relacionados con esta alteración, aunque no se sabe si son estos factores los que la causan: pacientes con anemia; enfermedades crónicas como el fallo renal, la diabetes, la enfermedad de Parkinson, y la neuropatía periférica; mujeres embarazadas y algunas drogas.

 

No hay tratamiento que lo haga desaparecer pero sí aliviar.  A menudo, tratar las enfermedades citadas anteriormente alivia mucho los síntomas.  El ejercicio y la disminución de cafeína, alcohol y tabaco también ayuda, pero por lo general suele ser mediante fármacos el tratamiento más eficaz, aunque resulta difícil porque lo que ayuda a una persona puede empeorar las cosas en otra.  Además, los medicamentos que se toman regularmente pueden perder su efecto haciendo necesario que los medicamentos se cambien periódicamente.