NARCOLEPSIA

 

Es un síndrome neurológico.

 

El narcoléptico se ve repentinamente asaltado durante el día por irrefrenables accesos de sueño que suelen durar unos 15 minutos y se repiten unas seis veces por día.  Afecta más a los hombres que a las mujeres, pero en éstas es más grave.  Además de los grandes impulsos de sueño, van acompañados otros síntomas: el más característico es la cataplejia (pérdida del tono muscular).  En los accesos débiles sólo se sienten flojas las piernas y puede seguirse realizando acciones automáticas, como caminar o comer; mientras que en los más graves se les caen los objetos de las manos e incluso se desploman en el suelo.  El segundo síntoma se compone de alucinaciones hipnagógicas tales como: imágenes desagradables, monstruos, personas, ruidos, etc. a las que el narcoléptico presta verdadera atención como si fueran reales.  El último síntoma es la llamada parálisis del sueño; el enfermo se despierta y se siente totalmente paralizado, ni puede moverse ni puede hablar, por lo tanto no puede pedir ayuda.  A veces la parálisis del sueño se acompaña de alucinaciones hipnagógicas, lo cual añade todavía más terror a la experiencia, aunque sólo basta con tocar al enfermo para que la parálisis cese.  Esto ocurre durante el sueño REM, por eso se dan la cataplejia y las alucinaciones, sólo que la persona está en total estado de consciencia.  Lo contrario a la parálisis del sueño es el sonambulismo.

 

Otros síntomas secundarios son: letargia, escasa motivación, inhabilidad para concentrarse y pérdida de memoria.

 

Antes se consideraba que la narcolepsia tenía carácter neurótico y se trataba mediante la psicoterapia, pero hoy se considera orgánica.

 

La narcolepsia es un trastorno poco frecuente pero afecta radicalmente en la calidad de vida de la persona si no se trata, produciéndole grandes problemas en estudios, trabajo y vida personal.  Aunque no existe una cura definitiva para la narcolepsia, el paciente bajo tratamiento puede llevar una vida normal.

Hay cuatro manifestaciones clínicas características de la narcolepsia.

 

-         Somnolencia diurna acompañada de ataques repentinos de sueño con una duración en torno a 15-20 minutos, pudiendo llegar a durar hasta una hora. Los ataque de sueño se describen como irresistibles, pudiendo darse en las situaciones más inapropiadas, aunque las situaciones de baja estimulación aumentan el grado de somnolencia. Los sujetos con narcolepsia suelen tener de 2 a 6 episodios diarios de ataques de sueño. Es la queja más frecuente del sujeto narcoléptico.

 

-        Cataplejía. Se caracteriza por una atonía muscular de breve duración, sin que se produzca la pérdida de conciencia. Ocurre en aproximadamente el 70 por 100 de los individuos con narcolepsia y puede manifestarse en síntomas que van desde pesadez de los párpados o de los brazos hasta perdida total del tono muscular, con desplome del cuerpo. La cataplexia es provocada normalmente por estímulos emocionales potentes y su frecuencia es variable, pudiendo producirse desde un ataque por semana hasta varios en un día. La duración de este fenómeno es de unos pocos segundos, no estando afectadas las funciones respiratorias.

 

 

-        Parálisis del sueño. Destaca la incapacidad por parte del sujeto para realizar movimientos voluntarios cuando se va a quedar dormido o al despertarse. Este estado se acompaña de una sensación intensa de miedo. Normalmente, se recobra la capacidad para utilizar los músculos después de pocos segundos, terminando la parálisis de forma espontánea o cuando alguien habla o toca al sujeto. De un 30 a un 50 por 100 de los sujetos con narcolepsia padecen parálisis del sueño.

 

-        Alucinaciones hipnagógicas. Entre el 20 y el 40 por 100 de los individuos con narcolepsia sufren alucinaciones hipnagógicas (imágenes intensas de ensoñación antes de dormirse) o alucinaciones hipnopómpicas (justo al despertarse), pudiendo ser también auditivas o visuales. En muchas ocasiones, estas alucinaciones van acompañadas de una fuerte.