INSOMNIO

 

El insomnio se define como la incapacidad de lograr un sueño adecuado, que se manifiesta como: dificultad para empezar a dormir, despertares prematuros, insuficiente cantidad de sueño, sensación de no sentirse descansado después de una noche de sueño.  Puede deberse a diversos factores tanto internos como externos o anomalías propias del mecanismo de control del ritmo vigilia-sueño.

 

Puede aparecer solo o en combinación con otros problemas del sueño, como hablar o andar dormido y los temores nocturnos.

 

 

 

El malestar subjetivo del insomne se acompaña habitualmente de ansiedad, nerviosismo, apatía/ estados ánimo depresivo y eventualmente fatiga.

 

Desde el punto de vista clínico, se han establecido tres tipos en función de la fase del sueño a que afectan,

 

Insomnio de la primera hora: Supone una dificultad en quedarse dormido, y es el tipo mas frecuente. Las modificaciones en el ambiente físico o en el horario también influyen en este tipo de insomnio.

 

Insomnio de carácter transitorio: Se presentan cuando el organismo, inmerso durante el día en excitaciones superiores a las habituales, no puede liquidarlas en un tiempo norma!, lo que le impide conciliar e) sueño con la rapidez acostumbrada. Estas excitaciones inoportunas actúan a la manera de esos juegos ruidosos que se les permite a veces a tos niños por la noche, cuando debieran dormirse, y que los ponen en un estado de excitación tal que ya no puede conciliar e! sueño.

 

Insomnio intermedio: Se refiere a las interrupciones de! sueño de forma espontánea/ o bien provocadas por estímulos externos.

 

Insomnio de segunda hora: Afecta a quien se despierta pasada la mitad de la noche, o algunas horas antes de lo habitual y ya no puede volver a conciliar el sueño.

 

Desde el punto de vista etiológico, se habla de insomnios primarios y secundarios.

 

Insomnios secundarios: Es el que se presenta con mayor frecuencia porque existen muchísimos factores que pueden alterar e! sueño.

 

Algunos factores son:

 

  Los trastornos neurotógicos

• Trastornos somáticos, como la fiebre vómitos/ etc.

  Los trastornos respiratorios.

• Algunas enfermedades.

 

Algunos tipos de insomnio están provocados por los efectos secundarios de fármacos como los corticoides, broncodilatadores.

 

Insomnio primario: Suele presentarse como síntoma único y principal/ y su evolución es crónica.

 

Causas del insomnio en los niños.

 

-         La preocupación: Un niño que se preocupa excesivamente corre el riesgo de sufrir insomnio. Las preocupaciones adquieren importancia de noche, cuando las actividades diurnas ya no ocupan la mente.

 

-         El miedo a decepcionar: También puede sentir el dolor de decepcionar o enojar a los padres. Puede sentirse presionado, además, por el trabajo compensatorio que le exigen los padres o tos maestros. Los niveles de presión suelen ser especialmente altos las noches de! domingo, antes del comienzo de la semana escolar, y las noches previas a pruebas importantes.

 

-         La depresión: La depresión puede hacer que el niño tenga dificultades para iniciar el sueño. Además de los problemas del sueño, los síntomas de la depresión infantil incluyen poco apetito, perdida de energía, alejamiento de los amigos, y las actividades, menor capacidad de concentración, problemas en la escuela y sentimiento de inutilidad y tristeza.

 

-         La muerte: La muerte es una preocupación importante para el niño de edad escolar y preescolar.

 

-         Las transiciones: Otros desencadenantes del insomnio son las transiciones, como los cambios en la constelación familiar por causa de divorcios o nuevos matrimonios, los traslados a una nueva casa o un cambio de escuela.

 

-        Agudo situacional: Es aquel que se debe a una situación de estrés conocida y transitoria.  Usualmente dura menos de un mes y se resuelve espontáneamente o con el uso de medicación.

 

-        El movimiento: Aquel que se debe a movimientos anormales durante la noche.  Son aquellas personas que lanzan patadas, realizan sacudidas del cuerpo mientras duermen o necesitan mover las extremidades debido a molestias.

 

-        La apnea: Caracterizado por ronquidos, despertar brusco con la sensación de falta de aire, respiración entrecortada al dormir y somnolencia diurna.

 

-        Los trastornos psiquiátricos: La depresión, los trastornos de ansiedad, la esquizofrenia y otros trastornos psiquiátricos pueden alterar el sueño.

 

-        Las enfermedades físicas: Ciertas enfermedades como la úlcera de estomago, la fibromialgia, el hipertiroidismo, la diabetes etc., pueden causar insomnio.

 

-        El uso de sustancias: Algunas sustancias de uso médico pueden producir insomnio.  También el uso de antidepresivos, o de ciertas benzodiacepinas (medicación utilizada para calmar la angustia).  Particular importancia tienen estas últimas, porque mucha gente las utiliza para dormir. En vez de resolverlo lo agravan y por eso toman mayor dosis, lo cual crea un círculo vicioso.  Ciertas sustancias como el café, el té, y la nicotina del cigarrillo; abuso del alcohol y las drogas como la cocaína y las anfetaminas.

 

-        La alteración del ritmo vigilia-sueño: Es el insomnio causado por el cambio frecuente de horario de trabajo (trabajadores nocturnos) y el insomnio por el cambio de horario (por viajes a zonas con horarios diferentes).

 

-        Lo psicofisiológico: Se presenta después de un periodo de estrés mantenido. Se debe a que la persona deja de dormir por un periodo mayor a un mes y luego se establece un condicionamiento psicológico que le impide recuperar el sueño normal.  Son personas que usualmente se preocupan mucho por el sueño, duermen mejor fuera de casa y en vacaciones o feriados, y no tiene buena higiene del sueño.  Este es quizás uno de los tipos de insomnio crónico más frecuente.

 

 

 

Tratamiento del insomnio

 

Existen los tratamientos con medicamentos y sin medicamentos.  Los medicamentos tienen diferentes mecanismos de acción y efectividad, por eso el médico debe prescribirlos con precaución y conocimiento para beneficiar al paciente, pues en algunos casos lejos de beneficiarlo, lo perjudican.

 

Los tratamientos sin medicación son: educación y medidas de higiene del sueño, técnicas de relajación, cronoterapia (terapia de cambios de horario), fototerapia (terapia con luz), terapia cognitiva, neurofeedback (ejercitación del control de las ondas cerebrales) y psicoterapia.  Muchos pacientes pueden ser tratados sin medicamentos, o con el uso de ellos por un breve periodo de tiempo.  Pero todo insomnio debe ser evaluado por un especialista, preferiblemente un psiquiatra, y luego aclare el tipo de insomnio, para proceder al tratamiento más indicado.