INSOMNIO LETAL FAMILIAR (ILF):

 

Es una patología rarísima que no debe confundirse con el insomnio normal, un problema tan común.  Hoy en día se ha diagnosticado en 9 familias en España.  La enfermedad, como mucho, dura un año hasta que el paciente muere, pero también puede durar nueve, seis o tres meses solamente y se presenta en una edad madura, alrededor de los 50 años.  Se caracteriza por la incapacidad de conciliar el sueño, acompañada de somnolencia persistente, activación motora y vegetativa.  Las horas de sueño se van reduciendo hasta ser nulas.  El insomnio no sólo se presenta durante la noche, sino también durante el día, al tiempo que el paciente padece de somnolencia.  Tantos meses en vela provocan que el organismo termine bloqueado y reviente, convirtiendo al paciente en un vegetal que cierra los ojos pero no puede dormir.  A pesar del terrible aspecto que presenta el afectado: pérdida espectacular de peso, grandes ojeras, signos visibles de agotamiento, dificultad para andar y tragar saliva, etc., éste no sufre ninguna enajenación mental ni tiene la sensación de encontrarse fuera de la realidad, es consciente de su degeneración.

 

Está causado por los priones, una especie de proteínas enloquecidas que rompen el equilibrio celular, casi siempre desencadenando impulsos suicidas entre las neuronas.  En este caso, estas proteínas destruyen las neuronas del tálamo cerebral, lugar donde se encuentra el mecanismo del sueño, impidiendo así su funcionamiento.  Es genético y no tiene cura alguna, los afectados están condenados a morir.