HIPERSOMNIO

 

 

Esta afección se caracteriza por un sueño excesivo nocturno a la vez que se siente una constante somnolencia durante el día. 

 

Existen cuatro tipos:

 

o   Hipersomnio post-traumático:  Este tipo de hipersomnio puede surgir a causa de una lesión del sistema nervioso central.  El hipersomnio suele presentarse justo después del accidente en cuestión, pero en ocasiones puede tardar hasta un año.  Su duración dependerá de la gravedad de la lesión.

 

o   Hipersomnio recurrente:  Los afectados tienen periodos largos en los que duermen excesivamente, seguidos de periodos de alerta normal.  El tiempo entre un periodo y otro es indeterminado.

 

o   Hipersomnio idiopático:  Es muy parecido a la narcolepsia: sueño de más de 10 horas, dormir en momentos inapropiados, somnolencia y siestas frecuentes.  A veces la cataplejia y las alucinaciones hipnagógicas pueden también aparecer sin que sean síntomas de narcolepsia.  Sin embargo, no se confunde con la narcolepsia porque en el hipersomnio idiopático hay muy poco sueño REM.

 

 

o   Hipersomnio normal:  A menudo es genético y el que lo padece sólo necesita más horas de sueño, unas 10 o más.  No resulta un problema a no ser que interfiera en la vida cotidiana.