TICS

 

El trastorno o síndrome de la Tourette se define como "un trastorno neurológico heredado que se caracteriza por movimientos involuntarios repetidos y sonidos vocales (fónicos) incontrolables e involuntarios que se llaman tics.

 

Sobre este trastorno desconocemos la causa directa que lo provoca.

 

La forma de manifestarse es variada, desde los múltiples tics (pequeños movimientos musculares repetitivos), a tics faciales, muecas y parpadeos; así como a tics en los hombros y brazos. Todo ello acompañado de vocalizaciones fuertes, gruñidos, utilización de groserías, etc., que se complican cuando hay estrés y que, por el contrario/ desaparecen con el sueño.

 

Es un trastorno que dura toda la vida.

 

Suele aparecer en los niños entre los 2 y los 13 años. Su prevalencia es de 5 a 30 casos por cada 10.000 niños, aunque recientemente se están dando cifras más altas, en torno al 1 por ciento. En esos primeros años el trastorno ofrece su cara más severa, pero disminuye con el paso de los años y es más frecuente en los varones que en las mujeres.

 

Algunos niños de padecen el Síndrome de la Tourette, presentan algún tipo de dificultad para el aprendizaje, unidos a una serie de deficiencias relacionadas con la falta de atención y con toda la problemática surgida en torno a los tics.

 

CARACTERÍSTICAS:

 

-          Los síntomas del trastorno de la Tourette suelen manifestarse en forma de un solo tic, que van siendo progresivamente más numerosos a medida que avanza la edad del niño.

-          El tic más frecuente, y el primero en aparecer, es el parpadeo;

-          más tarde aparecen las sacudidas de cabeza y otro tipo de gestos faciales.

-          A los 7 años los tics motores se muestran de forma clara, empiezan por la cabeza/ continúan por el tronco y a continuación los miembros.

-          A partir de los 11 años suelen hacerse perceptibles los tics vocales. La forma de manifestarse en su inicio es a través de una sílaba aislada, para pasar con posterioridad a exclamaciones más largas.

-          en el inicio de la adolescencia aparecen otros síntomas relacionados con la utilización de palabras y gestos obscenos (coprolalia y copropraxia)/ así como algunos episodios de ira frecuentes. Siempre aparecen antes de los 18 años.

-          Los tics se muestran varias veces a lo largo del día de una manera insistente y repetitiva y al menos durante un año, sin que dejen de manifestarse estos síntomas en períodos superiores a tres meses consecutivos. El trastorno no empeora de forma progresiva.

-          Los tics afectan la vida normal del niño, tanto desde su vida familiar a la escolar.

-          no se debe a los efectos fisiológicos directos de una sustancia.

-          Los síntomas se agravan con la tensión, el estrés y la ansiedad, disminuyendo con la relajación y la atención centralizada.

-          Por la noche, durante el sueño, no aparecen.

 

Afecta directamente a la persona en cuestiones como:

 

-          disminuye su autoestima;

-          En la edad adulta pueden afectar gravemente a la convivencia/ convirtiéndose las personas que lo padecen en personas solitarias.

 

Se ha comprobado que:

 

-          en un mismo niño los síntomas que aparecen a principios del síndrome pueden ser muy diferentes al cabo de los meses.

-          puede darse la circunstancia de que los síntomas desaparezcan de una manera radical durante un tiempo y que luego de forma súbita aparezcan.

 

Los niños que padecen el trastorno de la Tourette suelen presentar síntomas previos:

 

-          Impulsividad

-          hiperactividad

-          falta de atención, síntomas

-          trastornos de la conducta disocial

-          trastornos de aprendizaje (dislexia, trastornos aritméticos, y dificultades perceptivas)

-          Trastorno Obsesivo Compulsivo.

 

¿CÓMO SE MANIFIESTAN ESTOS SÍNTOMAS?

 

• Los que afectan la cabeza y el cuello, (cerrar los ojos, subir las cejas, guiñar un ojo…)

• Los que afectan a los brazos y manos ( sacudir las manos o los brazos, estirar los dedos, retorcer los dedos y apretar los puños)

• Los que afectan al tronco y a las extremidades Inferiores (encoger los hombros, sacudir los píes, las rodillas o retorcer el cuerpo y saltar).

  Los que afectan al sistema respiratorio y digestivo. (El hipo, los suspiros, los bostezos, las aspiraciones, una respiración exagerada…)

 

LAS CAUSAS QUE ORIGINAN LA APARICIÓN DEL TRASTORNO DE LA TOURETTE:

 

Factores genéticos

 

Según el doctor Marcelo L. Berthier Torres, lo que se hereda es la vulnerabilidad a padecer el síndrome y posiblemente los trastornos asociados, pero no la gravedad y complejidad de los síntomas.

 

Se trata, de un gen dominante que puede afectar a varios miembros de la familia, en especial entre sus hijos, ya sea en forma de Síndrome de la Tourette o en forma de tics leves o en una simple obsesión convulsiva sin tic alguno.

 

En cuanto a los transmisores, se ha establecido que tanto los padres como las madres lo transmiten.

 

Factores etiológicos

 

Encontramos la actividad exagerada de un neurotransmisor: la dopamina. Cuando se estimula de una manera anómala la dopamina se originan los movimientos incontrolados, así como la dificultad para estarse quietos o concentrarse.

 

Factores postinfecciosos

 

Algunos autores relacionan la aparición de este trastorno tras haber sufrido el paciente una infección por estreptococo, por el proceso de mimetismo molecular.

 

La mayoría de estos niños tienen una capacidad intelectual igual o similar a la media del resto de alumnos, aunque es cierto que algunos presentan ciertas dificultades educativas. Estas dificultades se agudizan cuando el trastorno de la Tourette se asocia con una serle de problemas de aprendizaje:

 

-          destrezas visuales-motoras y destrezas motoras finas

-          falta de atención

-          trastorno obsesivo convulsivo

-          trastornos de la conducta.

 

AMBIENTE QUE DEBEMOS TENER EN CLASE

 

-          Crear un clima de tolerancia

-          incluir zonas de estudio privado

-          realizar controles fuera de la clase normal

-          ofrecerle controles orales

-          si al niño no le agobiamos o presionamos de una manera excesiva con los exámenes, estos reducen el estrés, responden mejor.

 

PAUTAS, NECESARIAS PARA ENTENDER Y ATENDER A ESTOS NIÑOS DE UNA MANERA MÁS APROPIADA EN LA ESCUELA:

 

-          Control de la agresividad. A través de la ejecución de ejercicios físicos. Se trata de buscar técnicas de relajación. Tareas sencillas como el salir de la clase a solicitar algo a otro profesor.

-          Control de disciplina. utilizar técnicas de control disciplinar positivas, haciendo mayor hincapié en los aspectos positivos superados por el niño. Se trata de ir eliminando la frecuencia de los malos hábitos y de evitar castigos por los tics, ya que ello lo que provocaría sería un aumento y no su disminución.

-          Control de la atención. Esto provoca baja concentración, distracción y el que no termine sus tareas escolares. Para afrontar esta situación, valorar más las veces en las que se termina el trabajo, que aquellas otras que no lo ha hecho.

-          Fobia a la escuela. Se levantan por la mañana con dolor de cabeza, náuseas, dolor de estómago, etc. Por todo ello, se niegan a ir a la escuela. Las razones para ello y que suelen alegar los niños son las burlas por parte de sus compañeros o la incomprensión de los profesores. Si no se trata y corrige a tiempo de una manera adecuada puede dar lugar a que el niño deje de ir al colegio durante varios meses.