VAMOS A CONTAR MENTIRAS...

 

Actualmente aún existe un gran desconocimiento de las características de los niños con capacidad superior. A su alrededor se han creado falsas ideas que frecuentemente son el origen de muchos de sus problemas. La idea más común que la sociedad, en general, posee sobre la superdotación está plagada de concepciones de "rareza e insanidad". Para poder educar a estos niños debemos empezar por olvidar todos estos estereotipos y falsas creencias.


+ No es necesario ayudar a estos sujetos, puesto que al contar con mayor inteligencia, podrán triunfar solos.

 

Falso. Los estudios demuestras que si bien algunos salen adelante por sí mismos, otros rinden muy por debajo de su capacidad. Aunque la creencia de que todos los superdotados fracasan escolarmente también es falsa, la verdad es que cuando las condiciones son adversas estos sujetos pueden desarrollar una gran frustración y llegar realmente a fracasar.

 

La escuela está pensada y preparada para el grupo mayoritario de la población, de manera que ni los profesores, ni el curriculum suelen estar preparados para trabajar con estudiantes con rendimientos y características sobresalientes. La enseñanza que se presenta rutinaria y repetitiva, cansa y desgasta a unos sujetos que terminarán aburriéndose y desmotivados.

 

En EEUU se emplea el término "anderachievers" para aquellos alumnos cuyo potencial (lo que podrían ser capaces de hacer) es muy alto y, sin embargo, el rendimiento escolar (lo que muestran realmente) no lo es.


+ Los niños con altas capacidades se aburren en el colegio y crean problemas a sus educadores.

 

Falso. Es posible que el niño al que no se le presta una atención educativa adecuada se distraiga e incluso se vuelva indisciplinado, pero si encuentra el apoyo adecuado suelen ser buenos alumnos, bien adaptados a la escuela, a los compañeros y al profesor. De hecho, a la mayoría les gusta la escuela y se adaptan bien a los profesores y a los compañeros.

 

+ Los profesores hacen más caso a los alumnos más dotados.

 

Falso. Esta idea, aparentemente contradictoria con la anterior, es falsa en el sentido de que numerosos estudios demuestran que los profesores prefieren no tener alumnos con altas capacidades. La mayoría no se sienten preparados para trabajar con este tipo de alumnado, que en ocasiones puede ser impaciente e inquisitivo. El temor a no saber responder a sus preguntas y pensar que con ello pueden quedar en entredicho es frecuentemente expresado por los maestros.

 

+ El que es superdotado debe sobresalir en todo.

 

Falso. Los superdotados no son realmente "super", son simplemente personas con grandes capacidades en unas áreas determinadas. En todo lo demás son iguales o inferiores a otras personas.

 

Los sujetos superdotados no son "superhombres" ni "supermujeres", sino que del mismo modo que tienen habilidades excepcionales en algunas áreas, también tienen carencias en otras.

 

+ Los superdotados son siempre los que mejores notas sacan.

 

Falso. No necesariamente. Algunos superdotados, acostumbrados desde pequeños a sacar los primeros cursos sin esfuerzo, no aprenden a desarrollar unos hábitos de estudio y puede que hasta se convenzan de que estudiar no vale la pena. Conforme van avanzando de curso, las materias son más extensas y difíciles, y no pueden aprobarse sin dedicarles varias horas de trabajo. La falta de costumbre hace que, a la hora de prepararse un examen, lo tengan más difícil que otras personas habituadas a estudiar desde siempre.

 

Además, esta expectativa generalizada supondría que el maestro sólo identificaría como superdotado a aquel alumno o alumna que, como primera condición, saca muy buenas notas, de manera que estaríamos confundiendo la superdotación con un talento académico.

 

El hecho de exigir al sujeto que en todo momento demuestre unos buenos resultados escolares, reclamándole un alto rendimiento escolar, supone un grave error educativo que debemos evitar cometer, pues esto no se corresponde necesariamente con todos los tipos de excepcionalidad intelectual. Existen superdotados con problemas en su rendimiento escolar y existen alumnos con alto rendimiento en sólo algunas áreas, son lo que llamamos sujetos "talentosos".

 

+ Los superdotados son pulcros, acaban siempre los primeros y aprenden rápidamente.

 

Falso. Aunque es posible que sea así, estas características están basadas en criterios de éxito académico y de CI, y por tanto es más posible que correspondan a un talento académico más que a un superdotado.

 

+ Los sujetos superdotados sufren fracaso escolar porque no están motivados por la escuela.

 

Falso. Aunque el fracaso escolar del superdotado es posible, no se puede generalizar ni entender como rasgo distintivo ("si un alumno fracasa tal vez pueda ser superdotado"). Por este motivo, se aboga porque éste sea reconocido como tal, aceptándole y prestándole la atención psicoeducativa adecuada a sus necesidades individuales. Bajo estas premisas, el superdotado resultará un sujeto interesado por la escuela y el aprendizaje.

 

+ No es cómodo tener un superdotado en el aula, porque supone un trabajo complementario y es difícil saber qué hacer con ellos a nivel educativo.

 

Falso. Aunque es cierto que es necesario una adecuada formación psicopedagógica de los profesores en el tema de la educación de estos tipos de sujetos: estrategias educativas, modificaciones curriculares, atención individualizada, etc. un profesor puede sentirse realmente cómodo trabajando con este tipo de alumnos, de hecho a menudo cuando tienen contacto con ellos se sienten motivados hacia su trabajo como educadores y hacia los nuevos retos que suponen atender correctamente a estos alumnos.

 

+ El superdotado es como un adulto en miniatura.

 

Falso. Como consecuencia de esta idea, se cree que el sujeto superdotado ha de mostrar una actividad que refleje un equilibrio general, de manera que si se observa algún indicio de conducta inmadura o de falta de atención y/o adaptación, inmediatamente se descarta al sujeto que la posee como posible superdotado.

 

La investigación actual demuestra que es posible identificar la superdotación en alumnos que han sido considerados por sus profesores como posibles fracasos escolares únicamente por no presentar la conducta típica de un "buen estudiante" esperada por los profesores en el aula.

 

+ Los niños superdotados son débiles físicamente.

 

Falso. Esta es una imagen distorsionada del superdotado que viene de diferentes estudios del siglo XIX. En esa época autores como Lombroso afirmaron que la superdotación era comparable a una patología mental y los definieron como personas inestables desde el punto de vista psíquico, débiles físicamente, con problemas de todo tipo (Lindzey, Hall y Thomson, 1978). Sin embargo, los estudios posteriores no han podido comprobar dichas afirmaciones, muy al contrario, parecen sugerir que estos sujetos gozan de mayor salud y estabilidad emocional que la población promedio (Terman, 1925).

 

+ Los superdotados son personas emocionalmente inestables.

 

Falso. La estabilidad emocional depende del entorno en que el sujeto está inmerso; si éste es armónico, tranquilo y acepta y apoya la dotación, el sujeto alcanzará un desarrollo óptimo.

 

Si bien pueden existir casos individuales, igual que en el resto de la población, de superdotados que sean personas inadaptadas, insociables o inestables, tienden a ser sociales, adaptados socialmente y emocionalmente muy estables.

 

+ Los niños superdotados son infelices.

Falso. De hecho, la felicidad de las personas no viene dada por su mayor o menor capacidad intelectual, sino por el ambiente (familiar, escolar, etc.) que le rodea y por el grado de integración y aceptación en el mismo.

El único aspecto en donde el superdotado puede sentirse infeliz haría referencia a que sus necesidades educativas no fueran atendidas, creando en él una falta de atención y de sensación de no progresar, de fracaso en definitiva.

+ Los superdotados no tienen amigos.

Falso. En ocasiones se oye decir que el superdotado tiene una vida social pobre, caracterizada por aislamiento e introversión. Aunque como veremos puede haber algunas situaciones en donde la socialización de estos sujetos sea más difícil (por ejemplo porque sean poco flexibles, introvertidos, etc.), en ningún caso se puede generalizar dicha afirmación.

Distintas investigaciones han evidenciado que los superdotados tienden a ser felices y agradar a sus compañeros, siendo muchos de ellos líderes en sus escuelas. Sólo es preciso que sean aceptados como lo que son, con sus características y peculiaridades específicas.

+ Es difícil encontrar un sujeto superdotado en un aula normal.

Falso. Aunque el porcentaje de sujetos denominados superdotados depende de la definición adoptada, la superdotación no es un fenómeno tan lejano y raro como suponemos. En las definiciones que poseen criterios más selectivos se suele estimar que el alumnado superdotado está entre el 1 y el 2% de la población global. Por el contrario, para otras definiciones con criterios más amplios, este porcentaje puede llegar al 20% (especialmente si también se incluyen en él los diferentes talentos).

+ Un sujeto superdotado es aquél que puntúa alto en los tests de inteligencia.

Falso. El CI (Cociente Intelectual) es sólo uno de los indicadores de la superdotación. El CI es un componente necesario, pero no suficiente para poder llegar a identificar la superdotación. La creatividad o la implicación en la tarea son, entre otros, indicadores tan importantes como la inteligencia general. Algunos tipos de excepcionalidad como los talentos artístico o creativos no son detectados mediante los tests de inteligencia.

+ Todos los superdotados son iguales.

Falso. Como acabamos de decir, el término superdotado es muy amplio e impreciso, dice muy poco de la persona a la que se le aplica. Además, la superdotación no es un síndrome y, en ese sentido, los sujetos no tienen porque compartir características, aparte de las propias de su condición de superdotados (capacidad para el aprendizaje, buena memoria, etc.).

+ Se nace superdotado.

Falso. En realidad, muchos autores reservan el término superdotado para los adultos que destacan en todas las áreas del conocimiento humano, partiendo de la idea de que la superdotación es un estado al que se llega de adulto: nadie nace sabiendo. Lo que sí aceptaremos es que algunas personas poseen, desde su nacimiento, unas capacidades, que debidamente estimuladas y desarrolladas, se pueden convertir en habilidades superiores. En la infancia hablaremos más de potencialidades y en etapas posteriores de logros.

En la superdotación, no todo es genético ni todo ambiental, sino el fruto de ambos aspectos en interrelación.

+ Los superdotados no saben que son diferentes hasta que alguien se lo dice.

Falso. Desde pequeños, los superdotados tienen consciencia de ser diferentes de los demás niños de su edad. Según la personalidad de cada uno, interpretarán esta diferencia como una cualidad o como un defecto que hay que corregir. Deben ser los padres y educadores quienes orienten a los sujetos en esta situación para que sean conscientes de sus capacidades y puedan desarrollarlas de una forma adecuada.

En ocasiones oiremos que los superdotados, para sentirse integrados, disimulan su superioridad en la escuela y con los compañeros. Aunque esto es así en algunas ocasiones, se debe, especialmente al temor a no ser aceptados tal como son.

+ Hay más superdotados que superdotadas.

Falso. De hecho, la capacidad intelectual no ha sido demostrado que tenga ninguna relación directa con el sexo del individuo. Si bien es cierto que parece que la capacidad para determinadas aptitudes es diferente entre hombres y mujeres (éstas parecen destacar en el ámbito lingüístico y ellos en el espacio-numérico) lo único que parece realmente un condicionante claro de posibles diferencias es el trato y la educación que los hombres y mujeres inteligentes reciben. En la sociedad occidental dicha discriminación ha ido cediendo paso a una educación cada vez más igualitaria.

+ Los superdotados siempre pertenecen a clases sociales altas.

Falso. La superdotación no está basada ni con la clase social ni con el entorno. La superdotación se da en todas las clases sociales, si bien es cierto que la influencia ambiental es fundamental en el despliegue de las capacidades cognitivas.

+ Podemos reconocer que un sujeto es superdotado antes de los 3 años.

Falso. Si bien una identificación precoz puede ser interesante, ésta será entendida como un diagnóstico no definitivo, ya que no se puede asegurar que la identificación de la superdotación sea fiable hasta los 12-13 años de edad; con anterioridad puede llegar a confundirse con fenómenos tales como la maduración precoz.

+ Un profesor siempre es capaz de identificar a un superdotado.

Falso. El grupo de superdotados con éxito escolar es fácilmente identificable por los profesores: dada la rapidez en el aprendizaje de las materias escolares y la manifestación de un alto grado de capacidad de abstracción. Pero ¿qué pasa con los sujetos superdotados que no quieren o no pueden expresar su alta capacidad en el aula?. La respuesta es que no son identificados, y, por lo tanto, han de adaptarse a los esquemas de normalidad en las programaciones; el aburrimiento, el desinterés y, en casos, el rechazo son las formas más comunes de comportamiento.