ASPECTOS GENERALES

1.1. Una psicopedagogía para la superdotación

La escuela ocupa un lugar estratégico en el desarrollo de los niños. Provoca los primeros contactos reales con la sociedad, formada por otros niños y por otros adultos que encarnan la autoridad y que pueden exigirle determinados comportamientos. Una mayoría de niños, normalmente no empieza el colegio con una etiqueta de «niño excepcional» unida a ellos, y sus oportunidades de aprender y demostrar lo que pueden hacer a menudo dependen del contexto escolar y, más concretamente de los profesores.

En este sentido, la atención al sujeto con altas capacidades podemos decir que se centra básicamente en dos áreas de interés:

a) La primera de ellas es la relacionada con la naturaleza, definición y procedimientos de identificación.

b) La segunda subraya la importancia de desarrollar una instrucción apropiada para estos alumnos.

Siguiendo el esquema, la primera pregunta que cabe plantearse es: ¿a quién se dirigen los proyectos de identificación principalmente? Una buena parte de los proyectos se elaboran para el nivel de Primaria, y en algunos casos comienzan en este nivel para continuar hasta la Secundaria. Un aspecto que cabe destacar y al que cada vez se le dedica más atención es la preocupación por los alumnos de altas capacidades en circunstancias de desventaja por diversos factores.

La justificación del diagnóstico responde a la pregunta del por qué, la cual encuentra respuesta en la definición de la población de alumnos de un centro determinado, sus circunstancias específicas y las necesidades a que éstas dan lugar. Igualmente, esta pregunta también se refleja en la filosofía del centro y en su preocupación por atender adecuadamente a todos sus alumnos y no únicamente a los pertenecientes a la cultura mayoritaria o a los que muestran una adaptación óptima al sistema educativo.

Los rasgos, conductas, características y productos de los alumnos sobre los que es posible realizar estimaciones que indiquen su potencial, aluden al qué de la fase de diagnóstico. A este respecto, juntos con los métodos tradicionales de aplicación de pruebas estandarizadas y tests de inteligencia, se van extendiendo otras estrategias más centradas en la observación del alumno, en sus rasgos y sus producciones. Se trata de una valoración global del alumno que requiere la obtención de datos de diversas fuentes, por ello, los métodos de observación tienden a incluir a todas las personas significativas en el desarrollo del alumno, es decir, al profesor, los padres, compañeros e incluso al propio alumno observado.

La temporalización de un plan de diagnóstico responde al cuándo, y resulta un tema esencial, pues en él radica parte de la eficiencia de un programa. En este sentido, resultan útiles los métodos de «filtrado o criba» que son procedimientos económicos en tiempo y recursos para identificar a los alumnos con altas capacidades (Rodríguez Rodríguez, 1997).

Quedan por resolver, de las cuestiones planteadas en el esquema, aquellas que hacen referencia al dónde, cuándo y cómo de la intervención educativa. A estas cuestiones está dedicado este tema. Una vez realizada la detección de los superdotados el paso siguiente e inexcusable, es ofrecerle el apoyo psicológico y pedagógico que le permita su plena realización en cualquiera de los ámbitos que configuran la formación integral de una persona. Una intervención psicopedagógica que deberá estar basada en los criterios de:

Optimización de las posibilidades del niño excepcional: incluyendo desde la correcta identificación de su potencial hasta la adaptación del rendimiento a ese potencial.

• Adecuación de las condiciones: la necesidad de solventar los problemas que suelen estar asociados a la anterior optimización, es decir, ajustes curriculares, variaciones en la metodología didáctica, incidencia en las relaciones sociales, etc.

La cuestión fundamental a considerar es la de cómo debería ser el currículum para el superdotado, partiendo de la premisa de que establece un currículum específico para ellos requiere conocer en qué difieren respecto a los otros. Entre muchas más, dos son las características que pueden explicar esta diferencia:

a) El superdotado aprende más rápidamente, pues tiene un ritmo más rápido y es capaz de comprender ideas y sacar conclusiones de forma inmediata.

b) Mayor profundidad y extensión en el aprendizaje, de manera que para entender el currículum esencial del superdotado hay que tratar las materias con mayor amplitud y profundidad, estudiando el mismo problema con detalles cada vez más sutiles y relacionándolo con otras materias al margen de las fundamentales.

En este sentido, los propósitos para la educación del superdotado son básicamente tres (Renzulli, 1994):

a) El primero es ofrecer a estos sujetos un máximo de oportunidades para alcanzar el mayor desarrollo personal posible.

b) El segundo es aumentar la aportación social de personas que ayuden a solucionar los problemas de la civilización contemporánea convirtiéndose en productores de conocimiento y arte.

 Estos dos primeros objetivos son altamente interactivos y se apoyan mutuamente. De hecho la mayoría de las personas están de acuerdo en que las metas relacionadas con el desarrollo personal y/o las contribuciones a la sociedad coinciden con las filosofías democráticas de educación.

c) El tercer propósito es resultado de los dos anteriores. Si, como señaló Gowan (1975), el objetivo de los programas de superdotados es aumentar el tamaño de la reserva de la sociedad de adultos potencialmente creativos y productivos, entonces es evidente que la educación de superdotados deberá centrarse en la productividad creativa (más que en la superdotación de aprendizaje de lecciones). Se trata de crear un modelo educativo que se centre en cómo nuestros estudiantes más capacitados acceden y utilizan la información más que en cómo la acumulan y la almacenan.

El currículum no es sino el plan de aquello que será enseñado por medio de unas estrategias y con unos recursos determinados, en un marco organizativo y temporal concreto, con un personal y un sistema de evaluación propios (VanTassel-Baska, 1980). El diseño del currículum para el estudiante superdotado debe ser el de un currículum diferenciado cuya meta última sea:

«[…] que se reconozcan las características del superdotado, se proporcione refuerzo o práctica para el desarrollo de estas características y se amplíen las reconocidas características a niveles superiores de desarrollo» (Kaplan, 1981, p. 183).

En definitiva, se trata de crear las condiciones curriculares en un determinado centro que permitan que el alumno pueda hacer uso de unas experiencias de aprendizaje que estimulen y permitan desarrollar sus capacidades intelectuales y sociales.

1.2. Criterios para la intervención educativa

Para conseguir todo lo expuesto hasta el momento, el diseño del currículum debe hacerse en función de los siguientes criterios:

a) Amplia concepción del potencial del alumno: Se refiere a entender el potencial del alumno desde una perspectiva multifacética e integral (capacidad intelectual, creatividad, realizaciones escolares, madurez afectiva, etc.), de manera que el currículum debe atender e incluir aquellas oportunidades que mejor posibiliten el desarrollo de las capacidades del alumno como un todo. Es decir, la función del currículum y de los programas para el superdotado es desarrollar su potencial en cualquier área del comportamiento y no sólo en aquellas habilidades o rasgos que son apropiados o valiosos en los contextos educativos. 

b) El principio de integración: Tradicionalmente, dos han sido los contextos donde se ha llevado a cabo la puesta en marcha de programas diferenciados para superdotados, las clases especiales, es decir, sólo de alumnos superdotados, y las clases regulares. Los roles de profesores y alumnos, así como las actividades y estrategias que ambas situaciones educativas contemplan son muy diferentes. Bajo nuestro punto de vista, y que desarrollaremos más ampliamente a lo largo de este capítulo, las clases regulares y el principio de integración que va unido a ellas, son la manera más satisfactoria de entender y llevar a cabo una educación especial del superdotado.

c) Principio del pluralismo: Si realmente lo que se persigue a la hora de diseñar un currículum diferenciado no es otra cosa que ofrecer y presentar unas experiencias de aprendizaje en consonancia con las características, necesidades e intereses de los alumnos a los cuales va dirigido, su diseño no puede realizarse desde una perspectiva parcial.

En definitiva, se trata de aceptar que las formas que puede adoptar un currículum para superdotados son variadas. En ocasiones serán los contenidos académicos los que constituyan su eje articulador, en cuyo caso el objetivo principal será buscar maneras de trabajar más o más rápidamente determinados contenidos; en otras, el elemento clave puede ser el desarrollo de unas destrezas básicas, como por ejemplo el pensamiento crítico, la resolución de problemas o la creatividad, de manera que el contenido académico pierde importancia en cuanto a la velocidad o a la cantidad con que se haga, mientras que se potencia el estudio en profundidad. También podrán diseñarse los programas poniendo el acento en la organización, los recursos o las formas de agrupamiento más apropiadas para estos alumnos.

  

 

PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN

A nivel mundial son reconocidas varias «estrategias educativas» o formas de intervención como alternativa educativa a las diferentes problemáticas asociadas con la actuación escolar del niño superdotado, siendo la clasificación más extendida la que distingue entre:

a) Aceleración o flexibilización.

b) Agrupamiento.

c) Enriquecimiento.

Ninguna de las intervenciones educativas abordadas en este tema debe ser tomada como exclusiva, en cuanto a su aplicación; ni debe quedar aislada de las otras en cualquier sistema educativo que se precie de contar con una enseñanza individualizada y personalizada. Dicho sistema educativo necesita ser flexible para permitir los ajustes curriculares que se estimen oportunos.

No todos los niños superdotados pueden necesitar la misma intervención educativa. Generalizar las líneas de actuación no es lo más acertado, pues de esta forma podríamos incluso no beneficiarle.

 

2.1. La aceleración o flexibilización

Esta estrategia consiste en la incorporación de un ritmo más rápido en el aprendizaje de los alumnos de acuerdo con las necesidades diagnosticadas en el proceso de identificación de la superdotación y el talento. Los programas de aceleración suponen modificaciones del programa regular de manera que el estudiante muy capacitado puede completar dicho programa en menos tiempo del usual o a una edad más temprana. Son, por tanto, medidas organizativas que permiten al niño progresar más rápidamente a lo largo de su escolaridad.

Al permitir al alumno de alto rendimiento saltarse parte del currículum escolar formal, cambiándose a una clase de niños mayores, se espera que éste se aburrirá menos o estará menos frustrado intelectualmente que cuando se le mantiene por debajo del nivel de su capacidad y que estará más estimulado para disfrutar de su aprendizaje escolar.

Desde un punto de vista aplicado, la estrategia de la aceleración se basa en reducir el período de tiempo en que el alumno se supone debe realizar obligatoriamente unos cursos en el contexto de un ciclo o período escolar. Teóricamente, en este mismo contexto se pueden pensar dos alternativas de intervención: a) realizar dos o más cursos en un año escolar; b) avanzar uno o más cursos saltando los cursos intermedios:

a) Los programas concentrados se basan en la manipulación de la variable «tiempo» puesto que sin omitir nada del programa de estudio básico éste se da más deprisa. Esta opción suele resultar compleja porque supone la existencia de una cantidad importante de medios humanos y materiales, que de hecho habitualmente no se poseen, a la vez que implica, cuantitativamente, una cantidad ingente de trabajo escolar por parte del niño. Existen dos posibilidades de aplicación:

— La primera consiste en formar clases homogéneas de superdotados en las que se enseñaría la totalidad de las materias en menos tiempo, es decir, se produce una aceleración simultánea de todas las materias, lo que supone para el alumno estar dotado en todas las materias escolares. Esta fórmula sólo es buena para aquellos que demuestren una excelencia académica general.

— La segunda posibilidad consiste en la reducción del número de los años de estudio por medio de la eliminación de las materias facultativas (deporte, música, etc.), por la superación de exámenes antes de tiempo por medio de cursos de verano, saltándose clases en algunas materias o por la combinación de varias de estas posibilidades. La segunda opción parece la más adecuada porque se pueden aprovechar los recursos existentes de forma más efectiva, como son los profesores y alumnos encuadrados en los cursos superiores, a la vez que no se modifica la duración de los cursos.

b) En los programas de flexibilización se adelanta uno o más cursos al alumno con el propósito de situarlo en el contexto educativo que se corresponde con su nivel real de conocimientos. La principal virtud de esta segunda posibilidad es ser muy barata. Desde el punto de vista administrativo, la flexibilización es la estrategia más fácil para solucionar el problema de los niños con alto rendimiento en el colegio, por lo que durante años ha sido también la más utilizada.

Sin embargo, saltarse partes de una asignatura puede provocar futuros problemas en el dominio de ésta. El aumento de la dificultad que corresponde a un curso superior no siempre se identifica con las necesidades curriculares de los niños, pudiendo dejar «lagunas» en los aprendizajes.

2.1.1. Ventajas e inconvenientes de la aceleración:

Entre las principales ventajas se pueden citar:

• Ayuda a reducir el aburrimiento al incrementarse los retos académicos.

• Del mismo modo, previene la pereza mental y facilita el trabajo con los intereses y habilidades individuales.

• Facilita el aumento de la satisfacción, motivación y autoconfianza y favorece la mejora de las actitudes hacia la escuela.

• Evitar los posibles problemas sociales, emocionales o de desarrollo derivados de la permanencia en una clase donde no se sienten estimulados académicamente.

• Permite a los superdotados adoptar antes responsabilidades superiores, lo que contribuye a su madurez.

• Utiliza provisiones educativas de un aula normal, no necesitando dinero especial adicional. Al poder aprovechar los recursos e infraestructuras escolares existentes, resulta una estrategia rápida y económica.

• Posibilita lograr precozmente los requisitos académicos. Si el niño puede graduarse y estudiar una carrera más pronto, ahorrará tiempo y tendrá mayores posibilidades, por ejemplo a la hora de enfrentarse con la búsqueda de un empleo.

• Son especialmente interesantes en el terreno del aprendizaje de las matemáticas. En los alumnos especialmente dotados en dicho campo, la combinación de la admisión temprana, en cursos superiores, de programas individualizados y de programas de autoaprendizaje controlado se han mostrado definitivamente como superiores a otros métodos de intervención.

La aceleración puede resultar una buena estrategia para los alumnos que requieren mayor cantidad de información o recursos más complejos. Sin embargo, no lo será para aquellos que precisan actividades más estimuladoras o una mayor interconexión entre las informaciones.

Esta forma de solución administrativamente sencilla cuenta, sin embargo, con numerosos inconvenientes. Aún aceptando que el alumno superdotado se sintiera menos frustrado intelectualmente y más estimulado para el aprendizaje, al encontrarse en una clase superior, el abandono de sus compañeros de edad, mucho más compatibles emocionalmente, podría desembocar en serias dificultades para desarrollar las habilidades de relación social, y en la infelicidad personal. A continuación planteamos algunas de ellas:

• Sentimiento de estar aislado. Miedo a la reacción social y a la separación del grupo de edad.

• Posible efecto de rechazo hacia el alumno adelantado por parte de los compañeros o incluso profesores.

• Incremento de presión para crecer y madurar más rápidamente. La superioridad intelectual no tiene por qué estar asociada a un desarrollo evolutivo o maduración física igualmente avanzado.

• A menudo estos alumnos adelantados no obtienen una enseñanza individualizada, sino que reciben el mismo programa habitual de un alumno más mayor.

• En el caso de los adolescentes, muchos de los problemas propios de la edad, se ven incrementados por la aceleración. A menos que un alumno no sólo sea superdotado sino también maduro afectiva y emocionalmente para su edad, la aceleración no suele ser una elección adecuada para estas edades.

• La aceleración es un proceso estigmatizador en el sentido en que marca al sujeto acelerado, no se trata de una situación normalizada para el alumno y dificulta su integración social.

En todo caso, este tipo de estrategia parece adecuada para niños con talento académico, pero no solventa la necesidad de los aprendizajes de los superdotados ni de los niños poseedores de otros talentos. Además, es importante recordar que los alumnos superdotados no tienen porque presentar un avance de conocimientos por igual en todas las asignaturas; por tanto, debemos preguntarnos sobre la conveniencia de una aceleración de todas las asignaturas a la vez.

Si bien está demostrado que la aplicación de dicho método causa poco o ningún problema por sí mismo, se debe tener en cuenta que el proceso no se realiza sin peligros de tipo social, en el que sobresale la posible desadaptación del individuo respecto al grupo, y que para mantener este equilibrio la intervención psicopedagógica debe cuidar este aspecto. No obstante, recordemos que el proceso contrario no es menos importante, esto es, cuando niños superdotados o con talento son mantenidos en el contexto exclusivo de la clase sin atender sus necesidades perentorias de más aprendizaje, siendo uno de los resultados más comunes la alienación, el aburrimiento, la indisciplina y el fracaso escolar.

2.1.2. Criterios a seguir para una buena aceleración

De todo lo dicho hasta ahora pueden sacarse algunas conclusiones que nos ayuden en la tarea de decidir para que alumnos la aceleración representa una estrategia educativa eficaz:

• Alumnos superdotados de la parte más alta de la clase con rendimiento y percentiles 99 ó con varios niveles de la escuela por delante de las asignaturas (por ejemplo, en matemáticas).

• Alumnos aburridos con los contenidos de las asignaturas porque lo aprendieron ya hace tiempo.

• Alumnos que son física, emocional y socialmente capaces de trabajar con otros estudiantes mayores.

• Alumnos que están dispuestos a trabajar más duro y más rápido para aumentar su nivel de estimulación.

• Alumnos que se impacientan con la rigidez de los programas escolares.

           Para intentar reducir algunos de los efectos adversos de la utilización de la aceleración como estrategia, deberían utilizarse los siguientes requisitos para cada individuo:

 

• Decidir en función del desarrollo del alumno, de su preferencia hacia este tipo de estrategia, así como de la naturaleza de su superdotación. Los alumnos más capacitados para la aceleración son los que tienen un mayor nivel de rendimiento y un desarrollo emocional avanzado.

• Estudiar la posibilidad de acelerar varios niños a la vez para apoyo mutuo e interacción, de manera que la posibilidad de inadaptación por causa de inmadurez social sea mínima. Proporcionar a los una preparación psicológica adecuada para el cambio.

• Contemplar la necesidad de modificaciones adicionales al programa o la conveniencia de incluir ampliaciones extracurriculares y apoyo.

• Establecer como criterio para los adelantamientos el dominio en profundidad de una asignatura, no la mera colección de buenas notas.

• Moderar las expectativas que se tengan hacia el niño superdotado, sobre todo en un principio y no incluir inicialmente un salto de más de un año.

• Preparar al equipo de profesores de la nueva clase para el ingreso de este nuevo alumno. El profesorado debe conoce lo que ha pasado, estar convenientemente sensibilizado a favor de la aceleración y ser flexible en su actuación.

• El énfasis de la enseñanza debe ponerse en el grado de cumplimiento de los aprendizajes, y no en el grado de cumplimiento cronológico.

Es importante recordar que la aceleración por si sola no es garantía de una superior educación. El salto adelante no debe ser una estrategia inevitable, sino una alternativa. Si se realiza, el alumno necesita de la atención directa del profesor, especialmente al principio, para ayudarle en su ajuste al nuevo grupo y al nuevo currículum.

 

2.2. El agrupamiento

Suele entenderse como agrupamiento la organización educativa que forma los grupos, de manera fija o temporal, según recursos o características de los alumnos más que por criterios generales, como la edad. Bajo este nombre de agrupamiento o streaming se agrupan, en realidad, una gran variedad de estrategias con la característica común de contar con un currículum enriquecido y diferenciado. Estas ayudas se han establecido frecuentemente a través de profesores especializados contratados bien por el colegio, bien por la comunidad. En todos los casos se pretende juntar alumnos con características cognitivas y de aprendizaje semejantes, a fin de poder articular un currículo y una metodología homogénea, a la vez que adecuada a las necesidades de estas personas.

Diversos autores han apoyado esta forma de intervención al afirmar que resulta más importante la compañía de iguales intelectualmente que cronológicamente. Si se tiene la misma edad, pero no se comparten los mismos intereses ni inquietudes, existirá un vacío de estimulo intelectual con los compañeros que puede dificultar el ajuste social. Por el contrario, cuando varios alumnos superdotados colaboran juntos en busca de la calidad o la profundización de un trabajo, no sólo mejoran intelectualmente sino también emocionalmente, ya que pueden jugar y sincerarse unos con otros. Resulta necesario que los niños superdotados se reúnan con otros de parecida edad y nivel de habilidad, aunque no sea en la misma área de destreza. Los sujetos se sienten más seguros al encontrarse con otros como ellos. En una relación de igualdad, experimentan que son aceptados como individuos y no como estereotipos y al ser aceptado puede aumentar la capacidad para aceptar a otros.

Tal como hemos indicado, existen multitud de variantes con respecto al procedimiento a seguir, desde el agrupamiento total, es decir, permanentemente con un grupo de superdotados, hasta los agrupamientos parciales durante períodos de tiempo variable (algunas horas a la semana, al mes, etc.) dentro de la propia aula:

a) Agrupamiento total: Se trata de atender a los superdotados dentro de escuelas reservadas exclusivamente para ellos, pudiendo también tratarse de una o más aulas especiales dentro de una escuela ordinaria. En algunos países, especialmente anglosajones, hay una gran tradición en este sentido, tratándose de centros que suelen tener un funcionamiento semejante al universitario, con una enorme flexibilidad de horarios y una amplia variedad de disciplinas.

Entre las ventajas de esta opción destacan el proporcionar a los alumnos programas adecuados a su capacidad e intereses asegurando un alto grado de motivación y un máximo rendimiento escolar.

Entre sus desventajas destaca el hecho de que viven en un universo cerrado y artificial que no les prepara para desenvolverse en el exterior. Los niños superdotados deben aprender a convivir con los que son diferentes a ellos, por ejemplo, porque son menos rápidos o menos dotados. Deben aprender a aceptar y a apreciar la diversidad.

b) Agrupamiento parcial: Esta forma de agrupamiento consiste en la atención a los alumnos superdotados o talentosos en clases especiales durante una parte del horario lectivo. El resto del tiempo permanecen con su grupo-clase. Durante el tiempo que los alumnos son atendidos fuera del aula se pueden trabajar con más amplitud y profundidad aspectos de su propuesta curricular que presentan más dificultad para ser abordados dentro del aula normal.

c) Agrupamientos flexibles: Se establecen agrupamientos flexibles en distintas áreas. Esta modalidad educativa supone un gran esfuerzo de planificación de recursos físicos del centro y de flexibilidad horaria, pero una vez realizados la intervención educativa es bastante fácil, ya que el alumnos asistiría al nivel adecuado a sus capacidades y conocimientos previos. Además, es un recurso generalizable a todo el alumnado del centro.

d) Agrupamientos para el ocio cultural: Puede considerarse también dentro de la modalidad de enriquecimiento extracurricular. El alumno se encontraría en su tiempo libre o durante sus vacaciones con alumnos de sus mismas capacidades que podrían estimularle a desarrollar nuevas aficiones.

2.2.1. Ventajas e inconvenientes del agrupamiento

Las principales ventajas que presenta el agrupamiento de los sujetos superdotados como forma de intervención educativa son:

• Los niños tienen la oportunidad de trabajar y relacionarse con otros estudiantes seleccionados por características similares.

• Resulta muy interesante desde la perspectiva de la motivación y el rendimiento del superdotado.

• No incurre en la descontextualización evolutiva del niño puesto que éste puede trabajar con compañeros con los que comparte edad y capacidad, de forma que el rendimiento está asegurado.

• Puede propiciar hábitos de trabajo cooperativo y en equipo.

• Al concentrar los recursos, el niño tiene la posibilidad de utilizar el mayor número posible de los que le resulten más apropiados a sus necesidades.

• La agrupación homogénea intenta reconocer a cada niño el derecho democrático a una educación adecuada y apropiada a sus peculiaridades, a una educación que le sirva para la obtención de su autorrealización, felicidad y desarrollo pleno en todas las áreas. Este tipo de agrupación no implica que los niños sean idénticos, sino que son semejantes.

• La situación de los alumnos superdotados y con talento en el contexto del aprendizaje es muy parecida, en muchos aspectos, a la de los niños con deficiencias físicas y psíquicas lo suficientemente importantes como para que el centro de enseñanza específica se convierta en el único recurso para atender sus demandas educativas.

• Los especialistas pueden estimular el desarrollo de habilidades e intereses en áreas específicas, que los profesores sin la necesaria especialización, no serían capaces de desarrollar.

Los efectos negativos de una rígida selección por el talento para una educación separada, han sido generalmente admitidos . La educación del niño superdotado debe ser considerada no sólo desde el ámbito en que está bien dotado sino también desde el aspecto afectivo. Aunque las escuelas de ballet y música son un caso especial, la mayoría de los que han tratado la sobredotación en los niños no consideran que una educación separada sea buena para ellos, la estimulación intelectual adicional que reciben parece que tiene menos peso que la gran probabilidad de un desarrollo emocional desequilibrado, por ejemplo, de la agrupación total se ha dicho que:

«[…] se trata de una estrategia socialmente desintegradora […] tiende a acentuar los factores de diferenciación entre los excepcionales y los normales. A parte de estas razones, resulta completamente incompatible con una política educativa basada en la integración. En cualquier caso se trata de una estrategia eficaz, pero condicionada por los criterios éticos y sociales del país» (Genovard y Castelló, 1990, p. 126).

En general los agrupamientos suelen adolecer de diversos problemas:

• La formación de los grupos debe realizarse según criterios muy claros, es decir, sin mezclar formas distintas de excepcionalidad.

• Cuando la tendencia es al agrupamiento completo (por ejemplo, la escuela parcial) suele generarse cierta segregación social, de manera que las ganancias en aprendizajes académicos y en motivación conllevan una hipoteca en los aspectos de socialización.

• El agrupamiento va en contra el principio psicopedagógico de la integración de los niños especiales con los demás, por lo que no debe hacerse de forma indiscriminada.

• Muy a menudo se ha considerado el agrupamiento como una forma de particularización o segregación del grupo-clase que inevitablemente conduce al «elitismo», en el sentido de que los estudiantes que dejan sus clases para participar en programas de apoyo especial, a menudo son considerados como privilegiados o «enchufados», lo que puede contribuir a desarrollar características antisociales y de rechazo hacia los participantes, así como resentimiento entre los alumnos no elegidos, de ahí que sea una de las formas de intervención más controvertidas.

• Frecuentemente el profesor del aula habitual puede sentirse molesto por las interrupciones de sus clases, por ejemplo, por el hecho de estar entrando y saliendo de sus clases para ir al programa especial; o puede exigir al alumno que cumpla exactamente con sus clases y deberes diarios, además de asistir los programas de apoyo especiales. De esta manera, el alumno tiene la desventaja de tener que realizar doble trabajo, por lo que muchos de los alumnos elegidos no desearán participar en estos programas especiales.

• Son programas caros cuyo éxito dependerá tanto de la existencia de buenos especialistas como de la cooperación y ayuda que éstos reciban por parte de la escuela.

2.2.2. Criterios a seguir para un correcto agrupamiento

Antes de decidirse por un agrupamiento sería importante recordar que:

• Es mejor separar a los estudiantes de sus clases habituales únicamente por períodos cortos de tiempo.

• El agrupamiento parcial parece ser la forma más sensata de agrupamiento cuando éste se muestra imprescindible.

• Probablemente, algunos potencialmente superdotados serán omitidos del programa de educación especial, mientras que por otro lado, seguramente serán incluidos estudiantes incorrectamente identificados. Por este motivo, la agrupación científica exige un enfoque diagnóstico del estudio del individuo que abarque los siguientes factores del niño: a) su capacidad mental real; b) sus aptitudes especiales; c) sus impulsos sociales básicos; d) su madurez física y emotiva; e) su edad educacional en las diferentes esferas de la enseñanza; f) su salud; g) su estabilidad nerviosa; h) su historial personal y familiar así como sus actitudes; e i) sus factores de adaptación interpersonal.

En cualquier caso, podemos decir que las formas parciales de agrupamiento —ciertas clases en la escuela ordinaria, actividades extra escolares, cursos de verano, etc.— si han sido bien planificadas y organizadas, son una razonable aproximación al tipo de intervención personalizada que compensa las dificultades escolares en estos casos. Por el contrario, una agrupación parcial que no se planifique rigurosamente considerando los tiempos, las áreas y el profesorado responsable, no sólo no reportará beneficios, sino que puede generar conflictos, especialmente, a nivel relacional, dentro del grupo-clase y entre el propio profesorado.

 

2.3. El enriquecimiento

 

El enriquecimiento es una estrategia de atención basada en la individualización de la enseñanza a través del diseño de programas ajustados a las características de cada alumno. Se trata de una modalidad menos comprometida que las anteriores para las autoridades educativas y habitualmente bien acogida por los alumnos superdotados, sus padres y profesores.

Por el nombre de programas de intervención o enriquecimiento se entiende cualquier experiencia de aprendizaje que reemplace, sustituya o amplíe la instrucción o contenido de un curso escolar, materia o programa regular. En sentido genérico, cualquier ajuste instructivo puede ser considerado como una forma de enriquecimiento que intenta proporcionar a los estudiantes más capacitados unas experiencias cuya calidad y estructura añadan una nueva dimensión a su aprendizaje y permitan un mayor desarrollo de sus destrezas, capacidades y potencial.

Si el contexto académico permite la individualización de los aprendizajes, el enriquecimiento adquiere su mayor eficacia, pues se permite el trabajo con los compañeros de clase (favorece la interacción social y la cooperación) y al mismo tiempo que no se sobrecargan los horarios del niño excepcional. Los alumnos necesitan educarse dentro de grupos heterogéneos, con diversidad de talentos y capacidades, pues heterogéneo es el mundo en el que se tendrán que desenvolver durante toda su vida. Si, por el contrario, el contexto no permite esta individualización, se debe optar por soluciones intermedias, como la clase de educación especial durante algunas de las horas lectivas o los programas extraescolares.

2.3.1. Formas de intervención-enriquecimiento

 

Los programas de intervención se dividen, básicamente, en las siguientes categorías:

a) Ampliaciones extra curriculares: Programas «fuera o externos» al sistema escolar. Esta estrategia consiste en el diseño de una serie de programas educativos individualizados y en pequeños grupos aplicados fuera del horario escolar y que favorecen el desarrollo integral del estudiante al tiempo que son útiles para el mejor desarrollo del currículum regular.

Fuera del aula se realizan una serie de tareas que permiten potenciar y desarrollar las habilidades de los niños muy capacitados y que al realizarse de una forma voluntaria tienen una gran acogida entre los niños, por mencionar alguna de ellas: técnicas de estudio; creatividad; dinámica de grupos y habilidades sociales; ejercicios de atención y concentración; lectura del periódico; trabajos de investigación; visitas a museos, instalaciones de la radio, etc.; aprendizaje de informática, astrología, economía, oratoria, lenguas extranjeras, etimología, etc. No se trata de profundizar más en las materias del currículum, sino de ampliar horizontes.

b) Adaptaciones del contenido curricular: Programas para superdotados «dentro» del sistema escolar. Éstas se refieren a los cambios que se realizan en cuanto a objetivos, contenidos y actividades del Proyecto Curricular de Etapa y de la Programación de Aula con el fin de adaptarse a las necesidades educativas de estos alumnos. Se producen en dos niveles:

• Ampliaciones curriculares: Se refieren únicamente a una ampliación de contenidos y actividades, sin que cambien significativamente los objetivos del ciclo educativo en que se encuentra el alumno, ni necesariamente los criterios de evaluación. Las ampliaciones curriculares son habitualmente hechas por el profesor-tutor en Educación Infantil y Educación Primaria y por el profesor especialista de la materia a la que se refiera si se trata de alumnos de Educación Secundaria. Las ampliaciones se suelen dividir en verticales y horizontales-interdisciplinares.

• Adaptaciones curriculares: De mayor amplitud en cuanto a contenidos pedagógicos y espacio-temporales. Una adaptación curricular se realiza cuando las características del alumno le alejan de una forma notable del resto de alumnos que forman su grupo de edad y referencia y supone un cambio en objetivos, contenidos y sistemas de evaluación, además de que puede incluir otras medidas de apoyo excepcionales que el alumno necesite, por ejemplo un programa de habilidades sociales. La adaptación curricular está realizada habitualmente por un equipo de profesionales, tales como el psicopedagogo, tutor, profesor de apoyo, etc., que con la implicación y aceptación familiar ponen en marcha la propuesta que se elabora normalmente para períodos de más de seis meses.

La forma de enriquecimiento más interesante son las Adaptaciones Curriculares. La diferencia fundamental respecto a otras estrategias es que mediante la adaptación no se pretende confeccionar programas individuales paralelos, sino efectuar diversas adaptaciones y ajustes en el programa ordinario dirigidas a atender las necesidades concretas de aprendizaje de los alumnos más capaces. Además, el modelo de atención a la diversidad a través de un currículum flexible y abierto, ofrece la posibilidad de responder a las necesidades educativas específicas de estos alumnos en el contexto de su grupo-clase. De esta manera, el enriquecimiento del currículum permite atender en la escuela ordinaria a los superdotados junto con sus compañeros de edad, evitando los posibles efectos negativos que otras estrategias de actuación pueden originar.

2.3.2. Ventajas e inconvenientes del enriquecimiento

Entre las principales ventajas de este tipo de intervención encontraríamos:

• Los procedimientos educativos considerados esenciales por los expertos para los superdotados tienen el mismo proceso estructural que los diseñados para el aprendizaje de todos los alumnos.

• Se basa en la idea de que cada estudiante tendrá la oportunidad de recibir ayuda especial en aquellas ocasiones donde se demuestre dicha necesidad.

• Es un sistema fácilmente defendible frente al resto de profesores, padres y estudiantes, que favorece el principio de la integración de los niños especiales con los demás.

• Los programas ordinarios pueden ser lo suficientemente completos si el profesor y la escuela sabe aprovechar al máximo el currículum existente adaptándolo al superdotado. De esta manera, el profesor habitual puede adaptar y modificar el programa de enseñanza.

• Los retos académicos aumentan previniendo de esta manera la pereza mental, reduciendo el aburrimiento y mejorando la motivación.

• Permite la búsqueda de intereses y habilidades individuales, al tiempo que no incurre en la descontextualización evolutiva del niño puesto que éste puede trabajar con compañeros con los que comparte edad.

• Puede propiciar hábitos de trabajo cooperativo y en equipo.

Todos los estudios parecen apuntar que los alumnos que siguen programas de intervención-enriquecimiento aumentan su capacidad intelectual general, al mismo tiempo que mejoran substancialmente en lectura, matemáticas, índice de motivación, y muestran una clara tendencia hacia el equilibrio y adaptación personal y emocional, lo que se traduce en mejor autoestima y mejores actitudes hacia el aprendizaje y el éxito académico.

Sin embargo, tampoco es una propuesta exenta de problemas:

• Los profesores suelen estar sobrecargados de trabajo, si además tienen que priorizar sus atenciones especializadas, normalmente lo harán antes con los estudiantes que presentan menos habilidades.

• Algunos profesores no se sienten capacitados ni preparados para realizar adaptaciones de sus programas dirigidas a alumnos cuyas características prácticamente desconocen.

• Puede aparecer un efecto de rechazo hacia el alumno superdotado por parte de los compañeros o incluso profesores.

• Son programas caros cuyo éxito dependerá tanto de la existencia de buenos especialistas como de la cooperación y ayuda que éstos reciban por parte de la escuela.

En cualquier caso el enriquecimiento se convierte, a nuestro entender, en la estrategia más efectiva de las citadas hasta aquí, pues contempla los aspectos de desarrollo personal del niño, en todos los ámbitos, además del trabajo no disruptivo en el contexto escolar ordinario, por lo que es una estrategia válida para todas las formas de talento y superdotación. Su máximo inconveniente es que resulta la estrategia más costosa de las que hemos presentado, especialmente porque en la medida que son programas específicos para un determinado sujeto, son poco generalizables, incluso a personas de las mismas características. Por tanto acaba resultado un método caro y poco flexible, aunque máximamente eficaz.

2.3.3. Criterios a seguir para un correcto enriquecimiento

 

Para poder llevar a cabo cualquiera de estas adaptaciones dentro de los programas escolares necesario seguir las siguientes recomendaciones:

a) En primer lugar sólo se podrán establecer programas de enriquecimiento si se cuenta con una mayor flexibilidad en la toma de decisiones y en la confección de programas que permita, por una parte, el contacto con los compañeros de clase, y por otra con las actividades y cursos no relacionados con la edad escolar.

b) Además, se deberá aumentar la adecuación entre los currículos y los materiales que presupongan la efectividad del enriquecimiento.

c) Por último debe recordarse que no hay posible intervención y aplicación de programas sin profesionales que los realicen; de ahí la importancia que se debe conceder a la formación del psicopedagogo y del maestro.

De esta manera conseguiremos que esta estrategia se ocupe del desarrollo global del superdotado, además de que permite ayudar a todos los alumnos, ya que buena parte de la programación extraordinaria será muy aprovechable para el resto de la clase.