ESTRATEGIAS E INSTRUMENTOS DE IDENTIFICACIÓN

 

Para llegar a una identificación lo más completa y segura posible, es preciso recoger datos pertenecientes a tres ámbitos: personal, familiar y escolar, a través de distintos sistemas de identificación que los agruparemos en:

1. Sistemas o pruebas formales y/o estandarizadas: tests de inteligencia y de creatividad; pruebas de aptitudes específicas o talentos; tests de personalidad, etc.

2. Sistemas o pruebas subjetivas: entrevistas con los padres y con el profesorado; valoraciones y opiniones compañeros; observación del comportamiento del sujeto en el aula; autoinformes o entrevista con el propio sujeto, etc.

Ambos sistemas tienen ventajas y desventajas, por lo que hace necesario que se utilicen de forma complementaria antes de realizar un diagnóstico.

No se puede realizar un diagnóstico de superdotación o de talento sin una evaluación formal de las características de los sujetos, para lo cual se emplearán instrumentos estandarizados que garanticen la fiabilidad y la validez de la medición.

La superdotación y el talento son fenómenos intelectuales y, por tanto, su constatación sólo se puede llevar a cabo mediante una exploración completa de los recursos de inteligencia de los alumnos. Por otro lado, obtener información paralela de los rasgos de personalidad resulta un complemento necesario a la hora de precisar las causas de determinados problemas de socialización o comportamiento, de manera independiente respecto al perfil intelectual.

Por lo que hace referencia a la administración de las pruebas psicométricas (tests, cuestionarios, etc.) e interpretación de la información, ambos procesos deben ser realizados por profesionales especializados. En el mercado existen diferentes tests y baterías de evaluación de aptitudes intelectuales que son de uso común y permiten acceder a la mayoría de estos recursos cognitivos. Probablemente el aspecto que peor se detecta actualmente, de acuerdo con las pruebas de las que disponemos es la creatividad.

Hay autores que son partidarios de hacer procesos de identificación sistemáticamente, para evitar los casos de falsos negativos a los que nos referíamos antes. Para ello se suele utilizar un método de screening (en castellano "criba") colectivo, es decir, una evaluación formal y sistemática de todos los alumnos.

La identificación de la superdotación requerirá siempre de un estudio especializado y en edades avanzadas (12-13 años), con el fin de evitar detecciones erróneas que puedan causar, a corto y largo plazo, perjuicios al alumno identificado incorrectamente. Antes de esta edad es difícil diferenciarlo de otros estados como la maduración precoz o el talento académico.

Sólo un especialista podrá llegar a determinar si un sujeto es o no superdotado, mediante la administración de pruebas específicas, a una edad precisa y complementando estos instrumentos de medida con la información que padres, profesores y compañeros pueden ofrecer.

Sistemas y pruebas formales

La utilización de instrumentos y pruebas estandarizadas nos servirán para medir objetivamente la capacidad el sujeto, además de permitirnos establecer comparaciones entre los distintos sujetos y por tanto, distinguir los ordinarios de los que no lo son. Estos instrumentos están clasificados atendiendo a la variable del sujeto de la cuál buscan información, de cara a una valoración de su capacidad:

a) Tests de inteligencia general

b) Tests de aptitudes específicas

c) Tests de ejecución y rendimiento

d) Tests de creatividad

Además de estas pruebas psicométricas en ocasiones también se consideran como pruebas formales las calificaciones escolares y exámenes de acceso, los concursos científico-artísticos, etc.

+Tests de inteligencia

Sin que pueda considerarse nunca como medida única y suficiente de la superdotación mental, el uso de pruebas que midan el Cociente Intelectual (CI) puede ayudar a su posterior identificación.

Este tipo de información debe ser complementada con un conjunto amplio de observaciones de nuestros alumnos en diversas situaciones de aprendizaje, y en diversos contextos: escolar, familiar, etc.

+Test de aptitudes específicas

En esta categoría se engloban instrumentos que analizan las capacidades específicas que muestra el sujeto en distintas áreas de su desarrollo como puede ser el lenguaje, la psicomotricidad, etc. relacionadas con factores intelectuales.

 

+Test de ejecución o rendimiento

Son pruebas que evalúan el nivel de conocimientos o aprendizajes de los sujetos, más que sus capacidades o aptitudes. Dicho de otro modo, son tests estándar sobre el rendimiento académico en diferentes contenidos escolares, sobre los aprendizajes adquiridos por el sujeto (por ejemplo, indican el grado de madurez lectora de un niño de Educación Infantil).

+Tests de creatividad

Actualmente son muchos los autores que creen que un sujeto superdotado debe poseer una alta creatividad, es decir, debe demostrar que no sólo es un buen consumidor de información, sino que también es capaz de producir ideas nuevas y originales.

La principal dificultad estriba en cómo medir la creatividad, puesto que en ocasiones los profesores estructuran la enseñanza de una manera tan rígida, que los alumnos y alumnas rara vez pueden manifestar originalidad o creatividad. Si siempre buscamos y valoramos la respuesta correcta (pensamiento convergente), no dejamos lugar a las respuestas novedosas (pensamiento divergente). En cualquier caso, una buena puntuación en un test de creatividad debe ser corroborada por al existencia de trabajos excepcionales realizados por el alumno o alumna.

Sistemas y pruebas no formales

En todo proceso de identificación juega un papel fundamental la colaboración del profesorado y de la familia ya que unos y otra, a través de la observación diaria, pueden aportar información valiosa sobre las características aludidas.

De echo, a menudo la identificación se pone en marcha ante la existencia de una demanda de por parte de la familia o del profesorado de un sujeto en concreto. Es aconsejable recoger por escrito el máximo posible de datos explicados por el solicitante.

Entre las pruebas no formales encontramos:

a) La información de la familia

b) La información de los profesores

c) La opinión de los compañeros de clase

d) Las autovaloraciones

  

+ La información de la familia

Los padres son una fuente de información muy utilizada, especialmente en alumnos de edad preescolar, puesto que tienen un amplio contacto con sus hijos, tienen información respecto a anécdotas e información genérica que puede ayudar a tomar decisiones.

Sin embargo esta fuente de información tiene también inconvenientes. Por ejemplo, con frecuencia hay padres que están deseosos de encontrar en sus hijos todas aquellas características que les hace ser "perfectos" o aquellas potencialidades que a ellos les hubiera gustado tener. O, por poner otro ejemplo, existen numerosas familias, especialmente de un nivel alto, que están pendientes de dar una buena educación a sus hijos, de estimular el desarrollo de todas sus capacidades, con lo que los niños reciben desde pequeños una intensa estimulación que puede acelerar su desarrollo.

+ La información de los profesores

Algunos autores como Wolfle (1989) proponen utilizar al maestro como principal informador ya que es la persona que pasa más tiempo con el niño, es el que ve más de cerca cuál es el nivel de aprendizajes adquiridos, cuál es su ritmo de trabajo, en qué tipos de actividades trabaja más cómodo, cuáles son sus intereses a la hora de llevar a cabo actividades libres, si muestra dotes creativas, su evolución en clase de gimnasia, su facilidad para aprender la melodía y la letra de las canciones, si se relaciona o no con sus compañeros, si es aceptado de forma normal o si suelen rechazarlo; en definitiva puede observarlo en todo tipo de situaciones y actividades durante un largo período de tiempo por lo que puede ser poseedor de una gran cantidad de valiosa información respecto a la conducta cotidiana del niño.

Pero para que el maestro posea toda esta información respecto a sus alumnos debe estar atento a todas esas actividades y debe ser conocedor de cómo y qué es lo que debe observar en sus alumnos. De ahí que muchos investigadores en el campo de la superdotación hagan hincapié en que es preciso llevar a cabo un correcto entrenamiento del maestro para poder sacar el máximo partido de la información que éste puede aportar en lo que es la identificación del sujeto superdotado.

+ La opinión de los compañeros de clase

Se parte de la consideración de que los compañeros de clase son buenos informadores a la hora de distinguir qué alumnos destacan en una serie de habilidades, que incluso pueden pasar desapercibidas para los maestros o los padres. Los niños interactuan en muchas y diversas situaciones grupales ya sea dentro del aula, en el patio, etc., situaciones en las que ni el maestro ni los padres están presentes.

La información que nos ofrecen los compañeros no tiene tanto que ver con el rendimiento académico sino con habilidades del sujeto respecto al talento deportivo, lingüístico, a la creatividad, el talento musical, etc.

+ Las autovaloraciones

La propia valoración que el sujeto puede hacer de sus habilidades también puede ser una importante fuente de información. Los superdotados suelen ser conscientes, desde muy temprana edad, de sus diferencias con respecto a los demás, sin embargo, el conocimiento de sí mismo no es completo ni objetivo hasta las edades de la preadolescencia. Además, el factor autoestima (el sentirse o no bien consigo mismo) puede estar influido por muchos y diversos factores (familia, escuela, etc.) que en algunos casos pueden hacer el sujeto desee ser "normal", es decir, pasar desapercibido, con lo cual esta prueba perderá gran parte de su valor.

 

Identificación precoz

Si el tema de la identificación del alumno con altas capacidades es un tema complicado, aún lo es más cuando el individuo se encuentra en Educación Infantil o en los primeros cursos de la escolaridad, ya que las posibilidades de las que dispone el sujeto para poder expresarse no están del todo desarrolladas, lo que dificulta el proceso de identificación que se pueda llevar a cabo con ellos.

No obstante, existen numerosas fuentes de información que bien utilizadas pueden aportar datos sobre un mismo individuo relativos a distintos aspectos de su desarrollo y desde distintos puntos de vista que nos facilitan el poder disponer de una valoración global del sujeto.

Aún así podemos comentar como en Educación Infantil resulta significativo el aprendizaje precoz de la lectoescritura, el vocabulario, razonamiento, así como el conocimiento y manejo del número.

La forma actual de entender la superdotación ha hecho que el diagnostico temprano haya perdido gran parte de su fiabilidad. Hoy en día sabemos que en edades muy tempranas los indicios de una alta capacidad pueden ser producto de una estimulación temprana, de una precocidad evolutiva, etc. y no sólo de una superdotación. En cualquier caso, todos estaríamos de acuerdo en que si hay indicios de alta capacidad es necesaria una intervención temprana.

Esto significa que no haremos un diagnostico definitivo hasta que el niño sea un poco más mayor (algunos autores opinan que no será fiable hasta los 12-13 años) pero sí empezaremos a trabajar con el niño:

- Proporcionándole un entorno escolar apropiado, adaptado a sus características.

- Ofreciendo a los padres ayuda y orientación si su hijo/a tiene necesidades especiales