LA INTEGRACIÓN DE ALUMNOS Y ALUMNAS DEFICIENTES VISUALES.

 

 

En el centro ordinario.

           

            En el centro ordinario, en su función de servicio público, deberá atender a las necesidades educativas de los alumnos/as del entorno donde esté ubicado, y por lo tanto tendrá que:

 

·      Acoger a todos los alumnos/as en edad escolar que lo requieran, independientemente de sus características.

·      Dar soluciones, en la medida de lo posible, a todas las necesidades de estos alumnos/as.

·      Plantear con cada alumno/a unos objetivos de futuro poniendo los medios humanos, técnicos y materiales necesarios para que estos puedan tener un papel en la sociedad.

·      Organizar el centro, tanto a nivel pedagógico como físico, para potenciar actitudes comunes que integren a todas las personas del grupo escolar.

 

            Si la estructura del centro es correcta facilitará el desarrollo individual y social de todos los alumnos/as escolarizados, respetando tanto la evolución grupal como las diferencias individuales.

 

El alumno con deficiencia visual grave en el aula ordinaria.

           

            Las características del aula que habitualmente son necesarias para la atención a las personas con deficiencias visuales son:

 

·      Un espacio donde desarrollarse.

·      La garantía de que el alumno/a será informado de los cambios introducidos en la organización espacial por pequeños que estos sean.

·      La adaptación del material a sus necesidades.

·      El sustento técnico que requiera el programa del aula.

 

            Uno de los elementos más importantes en el proceso educativo es la relación que establece el alumno/a con el profesorado, así como el resto de compañeros del grupo. Las actitudes a potenciar en el profesor/a frente a personas con deficiencia visual:

 

·      El adulto debe evitar el miedo a relacionarse con el deficiente visual a través de una correcta información.

·      Usar las palabras del vocabulario habitual que tienen referencia con la visión de forma natural y cuando la situación lo requiera. (mira esto,...)

·      Cuando nos presentamos identificarnos de forma inequívoca o bien dar opción a que ella nos pregunte.

·      Al dirigirnos a una persona deficiente visual lo haremos de manera que esté segura de que nos dirigimos a ella y hacerle notar el final de la conversación para que no se quede hablando sola.

·      No dejar de utilizar gestos y expresiones que se usan habitualmente.

·      No dejarse llevar por la dinámica de la persona con ceguera, y por compasión o paternalismo dejar que sea ella la que marque siempre las pautas.

·      En el caso de alumnos con deficiencia visual grave motivarlo para que use la visión, ayudarle a vivir con su deficiencia, enseñarle lo que los demás ven, centrar al alumno con respecto al objeto que desea ver y tener en cuenta que siempre será más lento al realizar las tareas, especialmente la escritura y la lectura comprensiva.

 

 Los diferentes profesionales que trabajan con alumnos/as deficientes visuales.

 

            Profesores/as tutores: Son las personas más importantes en el proceso educativo de alumnos con deficiencias visuales, con quienes más tiempo pasan y tienen una relación más próxima.

 

            Son quienes programan el funcionamiento del aula, llevan a cabo la supervisión del aprendizaje de los alumnos y alumnas, evalúan el proceso educativo e introducen las modificaciones precisas.

 

            Son responsables de elaborar las adaptaciones curriculares precisas para el trabajo de un alumno/a, y de demandar los recursos materiales, personales y técnicas que precisan para la atención más correcta al individuo o el grupo.

 

            Entre los profesionales con los que los profesores/as tutores pueden contar se encuentran:

 

            Profesores/as de apoyo: Generalmente las personas con deficiencias visuales no necesitan apoyo exterior fuera del aula, pero si fuera preciso en alguna situación sería preciso analizarlo entre los diferentes profesionales que intervienen en la atención a dicha persona: El tutor/a, los servicios de apoyo y el equipo directivo del centro, para tomar la decisión más correcta.

 

            Profesor/a itinerante: Se trata de personas especializadas en el trabajo con alumnos/as con deficiencias visuales. Su misión es colaborar con el tutor/a tanto en el trabajo específico que se requiera, como en facilitar los materiales técnicos y didácticos que fueran precisos para el trabajo con el alumno/a.

 

            Centro de orientación pedagógica: Como profesionales de apoyo al centro estarán a disposición del tutor/a para asesorarle en aquellos aspectos que precise y para orientarle en la elaboración de adaptaciones curriculares, en diferentes aspectos del funcionamiento del aula y de intervención del resto de apoyos personales.

 

            No debemos olvidar en ningún momento la importancia de la familia en todo el proceso educativo. El tutor mantendrá una relación con la familia, aunque en muchas ocasiones el apoyo de otros profesionales facilitará la relación y la colaboración entre la familia y la escuela.

 

 El curriculum específico.

 

            Los alumnos/as con deficiencias visuales precisan de algunos aprendizajes motivados por su situación personal y que se engloban en tres apartados.

 

            1. Orientación, Movilidad y habilidades de la vida diaria.

 

            Los niños sin problemas visuales aprenden a desplazarse de manera espontánea y casual, en un niño deficiente visual esto debe ser adiestrado para que goce de una independencia que le permita el desplazamiento autónomo dentro de su entorno habitual.

 

            Esta formación quedaría en manos del personal especializado y de manera muy simplificada podría resumirse en dos etapas:

 

            a) Adiestramiento en movilidad y orientación en espacios cerrados, trabajando el oído, tacto, etc., completándose el aprendizaje de los prerequisitos necesarios para manejar el bastón.

            b) Desplazamientos por el entorno cotidiano y manejo del bastón.

            Respecto a las habilidades de la vida diaria, la familia, asesorada por un profesional, debe intentar que la persona con deficiencia visual desarrolle una vida autónoma y socialmente adaptada. La dificultad de este aprendizaje variará en función del grado de deficiencia así como de su inteligencia, personalidad y motivación.

 

            Básicamente se dividen en :

 

I.    Nutrición: Para las personas con ceguera, comer es una de la habilidades más difíciles de dominar, y muchos de ellos ingresan en la escuela sin poder hacerlo de forma autónoma. La familia asesorada por el profesor itinerante llevará a cabo un programa específico destinado a la adquisición de técnicas necesarias para la autonomía en la nutrición, como por ejemplo la técnica de rastreo para localizar la comida en el plato.

II.   Aseo: Conviene desarrollar buenos hábitos de higiene, limpieza y orden desde la más temprana edad. Todas las personas relacionadas con el/la niño/a deben prestar la ayuda y la cooperación necesaria con el objeto de establecer unos criterios coherentes y unificados. No sería correcto permitir que un niño deficiente visual estuviera todo el día con una mancha de comida en la ropa o que desprendiera mal olor debido a una mala higiene personal.

III. Relaciones sociales: El niño/a con ceguera puede experimentar ciertas dificultades a la hora de mantener sus amistades, debido en gran parte a que en la comunicación interpersonal uno de los elementos fundamentales es el no verbal, reflejado en la expresión de la cara y el lenguaje corporal que el ciego no puede ver. La falta de imágenes mentales podrá conducir al niño ciego a rehuir contactos normalmente integrados en el alumno/a vidente. Por ello, debemos facilitarle modelos de actuación para que pueda reproducirlos.

IV.Autonomía: En este apartado se contemplan aquellas estrategias de las que nos serviremos para proporcionar determinadas conductas de autonomía para un alumno/a privado de visión. En espacios interiores se realizarán actividades tales como reconocer su cuarto, dirigirse hacia objetos diversos y comprender lo que hace cuando ejecuta un camino inverso. En exteriores, distinguir la variación del pavimento, caminar en relación a los ruidos de la calle, desarrollar capacidades olfativas...

 

            2. Entrenamiento visual.

 

            Consiste, fundamentalmente, en crear experiencias visuales y ayudar a que el alumo/a las almacene en la memoria. La finalidad del entrenamiento visual es mejorar esta capacidad que no se puede garantizar que vaya a adquirirse por azar, por el contrario, se sostiene que cuanto más mire el alumno o alumna, en especial objetos o materiales que estén a poca distancia, más se estimulan las vías que van al cerebro.

 

            3. Aprendizaje de las técnicas y manejo del material.

 

            Dependiendo de la dificultad visual del alumno/a y de las características del colegio en el que se encuentre, tutor/a, aconsejado por el profesional especialista del centro de recursos para invidentes, decidirá el tipo de técnicas y material a utilizar. Estos aprendizajes se pueden clasificar en función del tipo de deficiencia:

 

            - Para personas con deficiencia visual grave:

            a) Uso y manejo de ayudas ópticas: Es preciso entrenar al alumno/a amblíope, según su nivel visual en el manejo de diversos aparatos ópticos con el fin de aprovechar el máximo de resto visual del que dispone.

            b) Técnicas para el uso correcto de:

·      Lecto - escritura.

·      Iluminación adecuada.

·      Postura de trabajo al leer y escribir.

·      Etc.

 

            - Para personas con ceguera:

            a) Discriminación táctil: Paso previo al aprendizaje del Braille.

            b) Lecto - escritura: Sistema de lecto - escritura en alumnos/as cuya escolaridad no puede realizarse a vista, respetándose en cada caso el ritmo de aprendizaje del Centro en el que se encuentre el alumno/a.

            c) Aprendizaje del material tiflotécnico.

            d) Manejo del material específico para ciegos.

 

Las adaptaciones del material del aula.

 

            En las aulas se cuenta con materiales básicos con los que teniendo unas cuantas ideas se puede llevar a cabo una buena enseñanza.

 

            - La pizarra: Es uno de los materiales que más se utilizan en el aula. el profesorado debe tener presente que siempre que se utiliza esta por él o por cualquier alumno, se ha de ir leyendo en voz alta lo que se escribe en ella. De esta forma llegará la información al alumno/a deficiente visual.

            - Los mapas, láminas, diapositivas: Son materiales que el profesor utiliza a menudo y se ha de tener presente que es imprescindible una correcta coordinación con el profesional itinerante para que el alumno/a lo tenga adaptado, o se pueda sustituir, en el momento en que lo vaya a necesitar. En el caso en que esto no sea posible se debe intentar describir lo que la lámina contiene o representa.

 

            Llamamos recursos materiales a todos aquellos materiales que habitualmente se encuentran en el aula o que son de fácil acceso. Para que el material sea realmente un recurso, el profesor/a ha de preparar sus clases teniendo en cuenta que tiene un alumno deficiente visual. Con estos medios y el asesoramiento del profesor/a itinerante conseguirá que comprenda con más facilidad lo que se desea.

 

 Materiales específicos para alumnos o alumnas con deficiencia visual grave.

 

            El curriculum ordinario es único para todos los alumnos escolarizados; no obstante las personas con deficiencias visuales graves necesitarán para la plena integración una serie de aparatos y materiales específicos que ayuden a suplir su deficiencia.

 

            Algunas de las ayudas técnicas y ópticas más comunes son:

 

            - Ayudas ópticas: Tecnología de uso individual externo, generalmente, que permite a usuario sacar un mayor rendimiento a su resto visual: Lupas, ampliaciones de campo, lupa televisión, monóculos, etc.

            - Ayudas a la escritura: Todo aquello que permite ganar velocidad y legibilidad a la grafía del alumno. Ejemplos: Maquina Perkins, máquina de escritura en negro, pauta, papel pautado, bolígrafos o rotuladores adecuados para su visión.

            - Ayudas para las matemáticas o ciencias experimentales: Todas aquellas que favorecen el desarrollo de cada asignatura. Ejemplos: El ábaco, cubaritmo, diferentes calculadoras, goniómetro, carpeta para el dibujo lineal, etc.

            - Ayudas para la lectura: Todo tipo de técnica o material impreso, Braille o negra que permita a la persona con deficiencia visual descifrar lo escrito. Ejemplo: Textos ampliados, textos Braille, representaciones gráficas en relieve positivo o negativo, Optacon.

            - Ayudas auditivas: Aquellas que favorecen el desarrollo auditivo del ciego para simultanearlo con la lectura impresa. Ejemplos: Libro hablado, resúmenes grabados.

            - Ayudas informáticas: Son todas aquellas que ayudan al ciego a acceder al mundo de la informática. Ejemplo: Braille hablado, versabraille, periféricos que permitan el acceso a la información de la pantalla.