ESTIMULACIÓN VISUAL.

           

 

APRENDER A VER.

 

Introducción.

            Durante muchos años se pensó que las personas deficientes visuales graves debían ser tratadas como ciegos totales, basando esta afirmación en la creencia de que la visión debía ser ahorrada y que su uso podía ser perjudicial para la persona ya que aceleraría el proceso de la enfermedad ocular.

 

            Hoy está demostrado de una forma científica y confirmado experimentalmente que el niño con un remanente visual, por pobre que sea, debe ser estimulado para que lo utilice al máximo. Es decir, que la visión nunca puede ser ahorrada o gastada, como se pensaba en épocas anteriores, sino lo contrario, cuanto más se motive al niño para que utilice su visión, mayor probabilidad tendrá de obtener un mejor rendimiento visual.

 

            Este aspecto es muy importante ya que más de un 80% de las personas etiquetadas como ciegas poseen algún pequeño resto de visión.

 

Desarrollo de la eficiencia en el funcionamiento visual.

 

            La eficiencia visual puede definirse como el grado o nivel en que la visión es aprovechable por la persona para obtener información.

 

            Los primeros descubrimientos que documentan que la eficiencia visual puede mejorarse fueron publicados por la doctora Barraga en 1964.

 

            En el niño con visión normal el desarrollo de la eficiencia visual se logra normalmente de una forma natural y espontánea. El niño va mirando paulatinamente con mayor sistematicidad, va perfeccionando la capacidad de concentrar su atención ante un sinfín de oportunidades. Un niño con alteraciones graves de la visión va a tener escasas o nulas posibilidades de recoger información incidentalmente a través del sentido de la vista y precisa de una secuencia ordenada de experiencias visuales.

 

            Los programas de estimulación visual, consecuentemente, están diseñados para ayudar a los niños con deficiencias visuales graves a encontrar sentido a lo que ven, a saber interpretar las sensaciones que perciben.

 

            Una adecuada estimulación, la experiencia previa, la motivación a ver, el cultivo de la atención, las necesidades que le van a surgir y el aprendizaje harán que las capacidades visuales innatas se realicen y se perfeccionen; para que esto ocurra se necesitará de un guía y de una planificación.

 

La estimulación visual como proceso de eficiencia de la percepción.

 

            Según Gibson ( 1969 ), la percepción no es un proceso de comparación con una representación mental, sino que consiste en extraer las características invariables en la información - estímulo; para él, la finalidad de la percepción es lograr la información del entorno.

 

            En el proceso de percepción hay que tener en cuenta todo el conjunto que forma el sistema visual. El ojo es solo una parte de ese sistema. A este órgano pueden faltarle estructuras, puede tener impedimentos en alguna parte de el o quizás puede recoger mensajes muy débiles o distorsionados. A pesar de estos factores negativos, cuando encuentra luz que estimule las células de la retina, aunque sean en escaso número, algún tipo de información puede ser enviada al cerebro. La percepción visual consiste en ver el presente a partir de las experiencias acumuladas en el pasado. Esta ultima definición es el año 1986 y fue formulada por Chapman y Tobin.

 

            La estructura fisiológica del ojo facilita o impide que los rayos de la luz lleguen a las células retinianas. La localización y la amplitud de las células activadas ayudan a determinar la fuerza de la energía que es enviada por el nervio óptico al cerebro, donde el sujeto interpreta las cargas eléctricas como información visual y se relacionan con los mensajes recibidos de los otros sentidos.

 

            El niño deficiente visual grave que nunca ha sido estimulado, que no ha sido puesto en la situación de “ mirar “ con el propósito de hacer discriminaciones, posiblemente tenga percepciones visuales que son borrosas y los objetos aparecerán como masas vagas. La constante investigación con el ojo permite al niño enfocar sobre los detalles para que lo que mira comience a resaltar del fondo y la “ mancha ” o

“ borrón “ tome una forma o contorno específico. Cuando se produce una interpretación cerebral de las imágenes visuales que nos llegan es cuando podemos hablar de percepción visual. Este proceso no solo va a favorecer el comportamiento visual sino también existe una mejoría a nivel fisiológico.

           

 La estimulación visual en el marco del desarrollo.

 

            Hemos de considerar la estimulación visual como un aspecto más del desarrollo del niño, y , paralelamente a esto, el niño funcionará visualmente mejor cuanto más competente sea el resto de las demás áreas de desarrollo.

 

            El proceso estimulador debe hacerse en los primeros años de la vida, cuando aún el desarrollo de la percepción no se ha completado y podamos influir favorablemente. Cuanto antes empecemos a ofrecer al niño con deficiencias visuales nuevas experiencias, tanto más éxito conseguiremos.

 

            Todo esto implica que a lo largo de la primera infancia deberemos provocar una estimulación precoz a los niños deficientes visuales graves y una adaptación curricular a los que ya han entrado en la etapa preescolar.

           

PROGRAMAS DE ESTIMULACIÓN VISUAL.

 

            El estado y funcionamiento de las estructuras del ojo, el aspecto perceptual cognitivo del ver y los sentimientos y actitudes psicológicas del sujeto son factores que van a determinar el proceso de aprender a ver.

 

            Si el niño deficiente visual desea aprender a ver, mirará y probará repetidamente, retardando su nivel de fatiga. El niño motivado en la utilización de su resto visual, por bajo que este sea, trabajará para alcanzar el máximo nivel de funcionamiento posible a ese resto.

 

            El desarrollo de la capacidad visual requiere de un entrenamiento específico en los sujetos cuyas anomalías en el sistema de la visión obstaculizan gravemente el desarrollo normal.

 

            Es preciso tener en cuenta las siguientes condiciones en el procedimiento a seguir en el desarrollo del funcionamiento visual ( Barraga, 1875 ).

 

            1. El desarrollo de la capacidad visual no es innato ni automático.

            2. La capacidad visual no está determinada por la agudeza visual, ni se relaciona con el grado ni el tipo de anomalía.

            3. La capacidad visual se puede desarrollar a través de programas secuenciados de experiencias visuales.

 

            La fundamentación teórica que los sustentan es la base de partida de la secuencia de actuación en cada uno de ellos.

 

                        1) La concrección de los objetivos.

                        2) La evaluación del nivel inicial del funcionamiento visual.

                        3) La identificación de las conductas visuales especificas a desarrollar.

                        4) La secuenciación de las experiencias que promueven el aprendizaje.

                        5) Los determinantes materiales e instrumentos a utilizar en las distintas actividades.

 

            De los programas más utilizados dentro del ámbito de los equipos especializados en baja visión vamos a poner como ejemplo el:

           

            Proyecto para el adiestramiento perceptivo visual de niños ciegos y videntes parciales de 5 a 11 años ( Mira y Piensa ).

 

            Los autores son E. K. Chapman y M. J. Tobin.

 

            Fundamentos teóricos:

 

            Este programa conocido con el nombre de Mira y Piensa tiene su génesis en los estudios de la Dra. Barraga. Se basa en el principio de que el resto visual no es solo útil sino que también es educable. Un adiestramiento específico puede producir mejoras en la discriminación y reconocimiento de modelos.

 

            Los aspectos de la percepción visual que parecen tener un cierto grado de independencia o autonomía se concentran en torno a la percepción espacial, la percepción del objeto, la percepción de forma y contornos, la percepción de movimientos y la percepción del color.

            Objetivo.

 

            Motivar a los niños deficientes visuales de 5 a 11 años a utilizar la visión residual de manera efectiva a través de una serie ordenada de tareas visuales de manera progresiva y adaptada a sus experiencias visuales anteriores.

 

            Composición del programa.

 

            El programa Mira y Piensa consta de una lista de control y del Programa de adiestramiento propiamente dicho. El programa se completa de una material específico al cual nos referiremos posteriormente.

 

            La lista de control es un instrumento mediante el cual se evalúan varios aspectos del niño deficiente visual grave como por ejemplo sus experiencias preescolares con objetos y representaciones bidimensionales o la distancia a la que es capaz de ver su trabajo o a la distancia a la que lo puede realizar.

 

            La valoración del comportamiento visual ( lista de control ) consta de 18 unidades de técnicas. La designación, la discriminación y la comparación se evalúan sobre objetos tridimensionales. Sobre objetos bidimensionales se evalúan la comparación de dibujos, la interpretación de dibujos en perspectiva simple, la utilización de rasgos críticos en dibujos de trazos discontinuos, la designación y la descripción de dibujos y fotografías, la percepción de simetrías y modelos, la clasificación de expresiones faciales en fotografías y la identificación de posturas del cuerpo a través de dibujos.

 

            El perfil resultante de la aplicación de las pruebas no es comparable a los datos obtenidos por un test normalizado, no origina un cociente o resultado normalizado de percepción ni de edad de percepción visual comparable a las pruebas realizadas con otros niños.

 

            El perfil obtenido de la aplicación de la lista de control presenta tres fases de rendimiento posible para cada una de las técnicas: desarrollado, desarrollado parcialmente e infradesarrollado. Las áreas débiles y fuertes del rendimiento se evidencian en la irregularidad del perfil.

 

            Un perfil infradesarrollado en áreas concretas requiere la aplicación de las distintas áreas afectadas, y un perfil no desarrollado plenamente en la mayoría de las técnicas de la Lista de control implica la aplicación de todas las áreas en general.

 

            El programa de adiestramiento se compone de 15 áreas didácticas:

 

            - Procedimientos de exploración y búsqueda.

            - Constancia de forma y objeto.

            - Designación y reconocimiento de objetos.

            - Discriminación del detalle. Objetos tridimensionales.

            - Discriminación del detalle. Representaciones y formas bidimensionales.

            - Percepción de objetos de dos dimensiones: La perspectiva.

            - Percepción de objetos en dos dimensiones: ilustraciones de libros.

            - Simetría.

            - Modelos.

            - Comunicación mediante gestos corporales y faciales.

            - Coordinación oculo manual.

            - Color.

            - Percepción de la dirección y del movimiento.

            - Asociación con los demás sentidos.

           

Materiales.

 

            Dispone de un material específico para utilizar en la aplicación de los ejercicios que componen la lista de control y de las áreas didácticas del programa de adiestramiento, e incluye instrucciones para confeccionar otro tipo de material del que no se dispone inicialmente.

 

            Ámbito de aplicación.

 

            Niños de bajo resto visual comprendidos entre los 5 y los 11 años de edad.

           

CONSIDERACIONES RESPECTO A LA APLICACIÓN DE LOS PROGRAMAS DE ESTIMULACIÓN VISUAL EN LA ESCUELA.

 

            A pesar de que las actividades correspondientes a los programas para desarrollar la eficacia en la función visual responden a una secuencia en el desarrollo de la visión, se hace necesario precisar algunos aspectos que pueden darse en la aplicación de los mismos.

 

            A) Las personas de visión deficiente de cualquier edad pueden no ser capaces de realizar todas las actividades visuales ni en la secuencia presentada.

            B) Toda tarea debe ser intentada proporcionando ayuda antes de ser realizada aunque aun así puede que el desarrollo no se produzca de la manera deseada.

            C) Las tareas visuales tienen un desarrollo dispar, aparecen a distintos ritmos, e incluso espontáneamente.

            D) La habilidad para realizar algunas tareas visuales puede responder a patrones muy primitivos por largos periodos de tiempo.

            E) Ha de tenerse en cuenta que:

 

                        - Una misma tarea visual debe ser aprendida en distintas condiciones de iluminación.

                        - Una persona con baja visión tiene características únicas y capacidades de adaptación que influyen en la realización de las tareas cuando las condiciones ambientales varían.

 

            F ) Las tareas visuales deben ser realizadas usando los medios ópticos apropiados para cada circunstancia.

 

            Por razones tales como que los profesores de aula no cuentan generalmente con la formación específica y que además no siempre disponen del tiempo que la estimulación visual muy individualizada requiere, se entiende que los programas dirigidos al desarrollo en la eficacia de la capacidad visual deben llevarse a cabo por los especialistas en baja visión.

 

            Sin embargo, los profesores deben alentar el uso de la visión en todas las ocasiones que se les presentarán a lo largo de la jornada escolar y promover en el aula tareas como las que se presentan en la tabla ( pag 190 )  en las que debe participar el deficiente visual grave.