CLASIFICACIÓN DE LA DEFICIENCIA VISUAL

 

 

En sentido clínico, ya que la deficiencia visual puede presentar diferentes grados de variablidad. Desde la ceguera hasta deficiencias visuales mínimas, para catalogar todo ese abanico de posibilidades, las diferentes naciones han tomado como normotipo, exclusivamene la agudeza y el campo visual, variando los criterios de evaluación de un país a otro; aunque en general, distinguen entre visión parcial, visión escasa, ceguera parcial y ceguera.

 

-        Visión parcial: cuando la persona afectada muestra dificultades para percibir imágenes con uno o ambos ojos, siendo la iluminación y la distancia adecuadas, necesitando lentes u otros aparatos especiales para normalizar la visión.

-        Visión escasa: Cuando el resto visual de la persona tan solo le permite ver objetos a escasos centímetros.

-        Ceguera parcial: cuando el resto visual tan solo permite captar la luz, aunque sin formas, solo bultos y algunos matices de colores.

-        Ceguera: la agudeza visual es útil cuando supera un tercio de la visión 1/3, de forma que el espacio comprendido entre 1/3 y 1/10 es lo que recibe la denominación de debilidad visual o ambliopía. Son ciegos quienes padecen ceguera o no perciben nada o apenas algo de luz; no obstante, sería conveniente distinguir entre ceguera de nacimiento y adquirida; pues el haber tenido oportunidad de percibir colores, tamaño, forma etc. Facilita enormemente la posibilidad de autonomía y aprendizaje, lo que propicia la conducta adaptativa, permitiendo la normalización. Cualquiera de las conductas que se describen a continuación, podrían desvelar una deficiencia visual:

 

§  Dificultad de localización de objetos a corta, media y larga distancia.

§  Dificultad de localización de objetos en movimiento

§  Dificultad de desplazamiento.

§  Enrojecimiento de los ojos.

§  Mirada lateral.

§  Necesidad de acercamiento de los objetos que se manipulan.

§  Necesidad de mayor cantidad de luz.

§  Parpadeo y lagrimeo excesivo.

 

Las principales dificultades que suelen presentar los sujetos pacientes de baja visión, son: autoimagen alterada y deficiencias en el vínculo madre- hijo. Distorsión en la percepción de la realidad con integración pobre o confusa de la misma, infrautilización del resto visual que poseen, imposibilidad de evitar comportamientos, gestos y juegos, problemas en el control del mundo que les rodea, ritmo más lento de maduración y desarrollo, particularmente motor, trastornos en la atención e hiperactividad y necesidad de una estimulación lo más precoz posible.