RECURSOS

      El Audífono

Se trata de un sistema amplificador de alta fidelidad. La señal eléctrica es amplificada de forma selectiva. Como el audífono recibe sonido (variaciones de presión sonora) y emite también sonido, serán necesarios dos transductores para transformar primero la señal acústica en señal eléctrica (micrófono) y la señal eléctrica en acústica (auricular). El audífono dispone de una fuente de alimentación (pila) que deberá renovarse periódicamente.

Muchos audífonos tienen además una entrada por bobina inductiva que permite captar señales magnéticas del teléfono, TV, etc.

También es posible y muy deseable en los audífonos para niños, que tengan una entrada eléctrica, llamada entrada de audio y que permite conectar en directo con la TV, alta fidelidad, vídeo, radio, sistemas FM para la integración de niños sordos profundos en escuelas normales, etc. La calidad que se consigue vía entrada de audio es superior a la entrada por bobina inductiva y es una necesidad irrenunciable en los audífonos para los niños sordos profundos y severos.

Es posible que el audífono tenga un control de tono accesible al usuario con posición normal (N) y agudos (H).

 

Normalmente el transductor de salida es un auricular y hablamos de adaptaciones por vía aérea. En algunos casos (atresias de conducto, supuraciones crónicas, eczemas) no es conveniente actuar a través del conducto auditivo y se emplea un vibrador que se coloca sobre la apófisis mastoides. Hablamos entonces de adaptación por vía ósea. Para que sea posible es preciso que el perfil óseo en las frecuencias conversacionales no tenga una pérdida mayor de 30 dB.

El audífono aplicado por vía aérea se ajusta al pabellón y conducto mediante un molde adaptador que se confecciona a medida, previa impresión. Hay adaptadores de resina dura y blandos de silicona. En los niños con pérdidas severas y profundas se prefieren los adaptadores blandos por: no dar lugar a lesiones por golpes y mantener el ajuste a pesar del movimiento de la articulación témporo-mandibular. Es muy importante emplear adaptadores correctamente confeccionados y limpiarlos y revisar las conexiones periódicamente para que no haya pérdidas.

El audífono puede ser adaptado a cada caso mediante una serie de trimers que debe situar correctamente el audioprotesista. Hay instrumentos que se adaptan mediante programador digital externo que posee el audioprotesista o conectándolos para su ajuste un ordenador con un programa adecuado. Esta graduación debe realizarla el audioprotesista.

Existen los siguientes tipos de audífonos:

1.- Convencionales o de bolsillo. Se utilizan en muy contados casos. Con personas de edad avanzada y con dificultades para el manejo de un audífono pequeño. Pueden aplicarse por vía aérea y vía ósea.

2.- Gafa auditiva. Requieren poder coordinar bien el empleo de la corrección óptica con la acústica. Hay gafas auditivas por vía ósea que tienen sus indicaciones específicas en casos de supuraciones, atresias, eczemas. Requieren la sensibilidad del nervio auditivo bien conservada.

3.- Retroauriculares. Son los audífonos que se aplican habitualmente en sorderas severas y profundas de los niños. Son sólidos y duros, pueden tener entrada de audio.

4.- Intra-auriculares. Ocupan toda la concha. Son más delicados que los anteriores y solo pueden aplicarse en pérdidas con perfil hasta 80 dB como máximo a las ganancias convencionales. La limitación viene impuesta por el hecho de que con ganancias mayores, correspondientes a mayor pérdida auditiva, se realimentan dando lugar a un molesto pitido que limita la ganancia útil.

5.- Intra-conducto. Más pequeños que los anteriores y debido a su pequeño tamaño, más delicados. Pueden aplicarse en pérdidas medias hasta 60 dB.

6.- CIC. Completamente dentro del conducto auditivo. Sumamente discretos, pero están indicados solamente para pérdidas pequeñas hasta 40 dB y además requieren un trato muy cuidadoso.

De todo lo anteriormente dicho, se deduce que, hoy por hoy, el audífono idóneo para los niños sordos profundos y severos es el retroauricular correctamente adaptado, por su solidez, ganancia útil, facilidad de manejo, existencia de entrada de audio y grandes posibilidades de reglaje.
Es conveniente que los audífonos elegidos tengan la certificación de calidad CE. De acuerdo con el Real Decreto 414/1996, esta certificación es obligatoria en España desde el 14 de junio de 1998. Este decreto regula así mismo la publicidad sobre los audífonos y su adaptación.

 

      Estimulación vibrotáctil

Cuando debido a los escasos restos auditivos no es posible utilizar la vía auditiva, podemos recurrir a vías alternativas. Los estimuladores vibrotáctiles transforman los estímulos acústicos en señales vibratorias que se perciben en las muñecas o en el cuerpo del niño. Sin embargo, estos estimuladores no pueden considerarse como prótesis permanentes y su eficacia es muy limitada debido a:

       - Inferioridad del sentido del tacto respecto al oído.

       - Muy escasa discriminación.

       - El ambiente ruidoso invalida su empleo.

No obstante, es posible utilizar los estimuladores vibrotáctiles como instrumentos de educación fonética que ayudan a la modulación correcta de la voz utilizando la vía de sensibilización vibratoria. De la misma forma. la conversión de señales acústicas en visuales en instrumentos como el Visi-Pitch o el Visualizador Fonético, constituye un importante elemento de educación fonética, utilizando la estimulación visual.